Argentina al borde: mora récord empuja a los endeudados a movilizarse
Unos 5,8 millones de argentinos están en mora de más de 90 días, la mitad catalogada como incobrable, según el Banco Central. En las calles nace un nuevo activismo ciudadano que exige alivio y soluciones públicas.
El número golpea: 5,8 millones de personas con pagos atrasados por más de 90 días, y cerca de la mitad ya figuran en la lista de incobrables, según datos del Banco Central de la República Argentina. Es la mora más alta en más de dos décadas, un termómetro crudo de la presión que sienten hogares y pequeñas empresas frente a salarios estancados, inflación persistente y tasas que hacen costoso refinanciar deudas.
Del otro lado de los números emergen rostros y demandas. Bajo el nombre Endeudadxs Organizados, grupos de ciudadanos afectados salen a las plazas y frente a sucursales bancarias para pedir soluciones concretas. Reclaman renegociaciones masivas con topes de interés, programas de alivio que no dejen fuera a los trabajadores informales y medidas para evitar que la mora se transforme en exclusión financiera permanente.
“No hablamos del que tomó una tarjeta por capricho, hablamos de familias que priorizan comida, remedios y escolaridad”, explica un integrante de la organización que participa en las movilizaciones. Las historias se repiten: jubilados con descuentos automáticos que los llevan al descubierto, trabajadores que caen en el crédito para afrontar gastos de salud, comerciantes que no pueden sostener capital de trabajo.
Las causas son varias y están entrelazadas. La inflación erosiona ingresos, las devaluaciones encarecen cuotas en dólares y las tasas elevadas complican cualquier intento de reestructurar. El resultado es una bola de nieve: más mora alimenta restricciones crediticias, y menos acceso al crédito reduce la capacidad de consumo y de inversión local.
Las respuestas institucionales hasta ahora han sido parciales. Desde el Banco Central se publican los registros que muestran la magnitud del problema; desde el sistema bancario se ofrecen acuerdos caso por caso. Pero los movimientos sociales y expertos consultados por este diario señalan la falta de una política integral: mecanismos de reestructuración estandarizados, programas de alivio focalizados y mayor transparencia en las condiciones que imponen las entidades financieras.
Una propuesta repetida en las asambleas de Endeudadxs Organizados incluye la creación de mediaciones obligatorias, amplias facilidades para reprogramar deudas sin castigos retroactivos y mayor control sobre cargos abusivos. Para muchos, también hace falta un componente social: acompañamiento para quienes pierden ingresos y prevención financiera para evitar futuras crisis a hogares vulnerables.
La escena es la de una sociedad que no solo registra cifras históricas, sino que empieza a movilizarse para que esas cifras no se traduzcan en condenas económicas permanentes. Si no hay políticas públicas que articulen alivio y regulación, la mora puede seguir siendo la punta visible de una fragilidad económica mucho más profunda.
Fuente: Banco Central de la República Argentina; testimonios recogidos en movilizaciones de Endeudadxs Organizados.
