Topes de precio para uniformes: profeco fija límites que buscan aliviar el gasto familiar

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) publicó los costos mínimos y máximos del conjunto escolar para niñas y niños de sexto de primaria y para estudiantes de secundaria, con la intención de evitar cobros abusivos y orientar a las familias.

La medida de Profeco llega en un momento en que la cuesta de enero y la inflación siguen golpeando los bolsillos. No es un regalo: son referencias de precio que buscan poner un freno a prácticas comerciales que, durante años, han convertido la compra del uniforme en una lotería para las familias. Según la dependencia, el objetivo es que madres, padres y tutores tengan criterios claros al comparar ofertas y detectar sobreprecios.

En el terreno, sin embargo, los topes funcionan más como un semáforo que como una barrera infranqueable. Son útiles para denunciar abusos y presionar a proveedores, pero no solucionan de raíz problemas estructurales: la exigencia de uniformes únicos por parte de algunas escuelas, los contratos exclusivos con talleres locales y la falta de competencia pueden seguir obligando a los hogares a pagar más. Es decir, Profeco pone el termómetro; la receta completa necesitaría políticas educativas y compras transparentes por parte de las autoridades escolares.

Para quienes sienten el golpe en la quincena, la guía de Profeco ofrece una herramienta práctica. Consultar los topes, exigir comprobantes y comparar precios entre comercios pueden traducirse en ahorros reales. También abre la puerta a alternativas más justas: compras colectivas de padres, mercados de segunda mano y la libertad de adquirir prendas similares en lugar del modelo impuesto por la escuela.

La Profeco merece reconocimiento por dar datos claros y accesibles, pero falta voluntad coordinada: autoridades educativas locales y federales deben trabajar para evitar las prácticas monopólicas y garantizar que el uniforme no sea una barrera para la educación. Si la política pública es una receta, este es un primer ingrediente; falta cocinar el plato completo.

Si detecta cobros por encima de los topes, Profeco es la institución indicada para atender quejas y orientaciones. La ciudadanía organizada, junto con mecanismos institucionales eficaces, es la mejor defensa contra precios injustos.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx