Turismo impulsa empleo a 5.067 millones, pero el crecimiento es una luz con sombra

La Secretaría de Turismo reporta un alza interanual; expertos y trabajadores piden medidas para mejorar salarios, formalidad y sostenibilidad

La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, informó que el empleo en el sector creció 1.6 por ciento respecto al segundo trimestre de 2025, al sumar 78,550 personas ocupadas y alcanzar un total de 5.067 millones de empleos vinculados al turismo. Así lo señaló la propia Secretaría de Turismo en el comunicado donde se dieron a conocer las cifras oficiales.

Es una noticia que debería celebrarse: más puestos de trabajo significan ingresos para familias y dinamismo en pueblos y ciudades donde el turismo es la tabla de salvación económica. Pero la fotografía completa exige matices. El crecimiento porcentual, aunque real, llega tras años de dependencia de temporadas altas, variabilidad internacional y políticas públicas que priorizan cifras de ocupación sobre la calidad del empleo.

Trabajadores, sindicatos y académicos consultados por este diario subrayan que detrás del aumento hay empleos concentrados en hospedaje, alimentos y bebidas y servicios recreativos, sectores tradicionalmente marcados por la estacionalidad, los turnos largos y los salarios por debajo de la canasta básica. La Secretaría no detalló en su comunicado la composición por formalidad, jornadas o salarios, datos que resultan clave para medir el bienestar real de quienes hoy entran a contar en esa cifra de 5.067 millones.

En términos prácticos, un incremento de 78,550 plazas puede traducirse en nuevo empleo formal para algunos, pero también en contratos temporales para otros. Así lo advierten organizaciones del sector: sin políticas que incentiven la formalización, la capacitación y mejores condiciones laborales, el avance estadístico puede ser efímero y frágil.

Además, el impulso turístico tiene efectos colaterales. En destinos saturados, el crecimiento rápido sin planeación incrementa la presión sobre servicios públicos, vivienda y el medio ambiente. Comunidades que vieron en el turismo una oportunidad, ahora reclaman regulación más estricta del alojamiento informal, control del desarrollo urbano y esquemas de gestión que reparen la carga en agua, residuos y movilidad.

La Secretaría de Turismo, afirmó Rodríguez Zamora, atribuye parte del crecimiento a la recuperación sostenida de viajes internacionales y a programas de promoción y conectividad. No obstante, desde la mirada crítica que exige este medio, hace falta transparencia: ¿qué porcentaje de esos empleos es permanente? ¿cuántos son de jornada completa y con seguridad social? ¿qué parte corresponde a micro y pequeñas empresas que operan en la economía informal?

Frente a estos desafíos, expertos proponen medidas concretas que la política pública puede adoptar y que beneficiarían tanto a trabajadores como a comunidades receptoras: incentivos fiscales condicionados a la formalización y capacitación, programas de turismo sustentable con participación comunitaria, inversión en infraestructura pública y seguridad, y una mejor coordinación entre Secretaría de Turismo, gobiernos locales y la Secretaría del Trabajo para monitorear la calidad del empleo.

El crecimiento a 5.067 millones abre una ventana de oportunidad, pero también obliga a no conformarse con el dato. Como recordó la propia Secretaría de Turismo, los números deben ir acompañados de políticas que garanticen bienestar, derechos laborales y sostenibilidad ambiental. Si no, lo que hoy se celebra como un récord puede convertirse mañana en otro ciclo de trabajos precarios y ciudades que pierden el control sobre su propio desarrollo.

La cifra está ahí. La pregunta ahora es qué harán las autoridades para transformar ese aumento en empleo decente y en un turismo que realmente beneficie a la mayoría.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx