Cuánto cuesta hacer un testamento en CDMX: ofertas y peros del Mes del Testamento
Septiembre 2026. La Secretaría de Gobernación impulsa el Mes del Testamento; los notarios anuncian descuentos, pero la letra pequeña y los costos reales siguen dejando fuera a mucha gente.
Durante septiembre, la Secretaría de Gobernación y el Gobierno de la Ciudad de México promueven el llamado Mes del Testamento para incentivar que más personas ordenen su patrimonio. En comunicados oficiales la dependencia y el Colegio de Notarios de la Ciudad de México señalan que hay tarifas especiales y descuentos que, en algunos casos, reducen hasta la mitad el costo de actos notariales vinculados con testamentos.
¿Qué significa eso en la práctica? Según información pública del Gobierno de la CDMX y del propio Colegio de Notarios, los precios regulares para un testamento público abierto en la capital suelen oscilar, dependiendo del notario y de los bienes involucrados, en un rango amplio. En condiciones normales muchas personas pagan entre 1,200 y 6,000 pesos; durante el Mes del Testamento los descuentos pueden dejar el costo entre 300 y 3,000 pesos. Además, hay programas municipales y del sistema DIF-CDMX que ofrecen gratuidad o tarifas simbólicas para personas adultas mayores y grupos en situación de vulnerabilidad, aunque su cobertura es limitada.
Esos números son un alivio para quien tiene recursos, pero el problema es estructural. El acceso no se resuelve solo con descuentos temporales. Primero, porque los descuentos no siempre están claramente publicitados ni se aplican de manera uniforme entre notarías, algo que confirma el propio Colegio de Notarios en sus comunicados. Segundo, porque muchas familias no saben qué documentación necesitan o temen costos adicionales (avalúos, trámites fiscales, asesoría jurídica), lo que eleva la factura final. Tercero, la oferta de gratuidad suele concentrarse en campañas puntuales y no en políticas permanentes.
El impacto es social. No hacer testamento implica peleas sucesorias, trámites largos y gastos mayores después del fallecimiento de una persona. Según datos publicados por autoridades locales, la falta de una cultura testamentaria perjudica especialmente a mujeres, parejas sin formalizar legalmente su relación y personas con patrimonio modesto pero heredables (vivienda, tienda, tierras). En resumen: el ahorro de hoy puede convertirse en un conflicto para la siguiente generación.
Las autoridades insisten en que el Mes del Testamento es una ventana útil. La Secretaría de Gobernación y el Gobierno de la CDMX han intentado llevar procedimientos más claros y jornadas informativas. Sin embargo, expertos y organizaciones civiles consultadas por este diario piden pasos adicionales: transparencia en los costos, difusión temprana en colonias rurales y periféricas, y convenios permanentes para la gratuidad efectiva cuando corresponde.
Como ciudadano, conviene informarse antes de acudir. Pida al notario la lista exacta de requisitos, un presupuesto por escrito y verifique si aplica algún programa del DIF-CDMX o del Gobierno capitalino. La Secretaría de Gobernación y el Colegio de Notarios son las fuentes oficiales que deben confirmar descuentos y requisitos en cada campaña.
El Mes del Testamento abre la puerta, pero la llave para que nadie quede afuera exige políticas más firmes, transparencia y un trabajo real en el territorio. Si la meta es justicia y paz entre familias, no bastan los descuentos de septiembre: se necesita un servicio accesible durante todo el año.
