Este sábado suena la alerta sísmica en todo México y se conmemora a las víctimas de 1985, 2017 y 2022
La alerta sísmica nacional se activará este sábado a las 12:00 del mediodía en una prueba que sonará en todo el país, anunció Protección Civil federal. La jornada no será solo un ensayo técnico: habrá actos públicos y momentos de recuerdo en memoria de quienes perdieron la vida en las tragedias de 1985, 2017 y 2022.
Según el Servicio Sismológico Nacional, las tres fechas marcaron a generaciones enteras y reafirmaron la necesidad de sistemas de prevención funcionales y de una política pública que vaya más allá de sirenas: requiere inversión en vivienda, escuelas y hospitales. Las autoridades insisten en que la alerta sirve para ganar segundos vitales, pero especialistas y colectivos de damnificados han señalado fallas recurrentes en mantenimiento, cobertura y comunicación institucional.
La activación de este sábado será simultánea por radio, televisión y dispositivos móviles. Protección Civil pide a la ciudadanía tomarla como ensayo real: resguardar objetos, identificar rutas de evacuación y evitar aglomeraciones en salidas inseguras. En paralelo, distintos municipios organizarán minutos de silencio y ceremonias para honrar a las víctimas y sostener la memoria pública.
Es legítimo celebrar que el país practique la prevención, pero también es necesario exigir cuentas. CENAPRED y la propia Protección Civil reconocen la necesidad de actualizar protocolos; sin embargo, órganos de la sociedad civil y expertos han denunciado recortes presupuestarios y lentitud en la reconstrucción que dejan a comunidades en riesgo. La prevención no es solo el sonido de una sirena: es dotar de estructura segura a escuelas y de atención médica oportuna a quienes la necesitan.
Para los ciudadanos, la recomendación de Protección Civil es clara: revisa que tu hogar cuente con un plan familiar, un kit de emergencia básico y puntos seguros marcados; si estás en la calle, aléjate de fachadas, postes y ventanas. Que la prueba sirva no solo para recordar, sino para medir qué tan preparados estamos y para pedir a las autoridades, con datos y exigencia, que conviertan el recuerdo en políticas públicas eficaces.
