Sheinbaum anuncia 53% menos homicidios dolosos; 46 casos diarios menos, según datos oficiales

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que durante casi dos años de su gobierno los homicidios dolosos registraron una caída de 53 por ciento, al pasar de un promedio diario de 86.9 casos en septiembre de 2024 a 40.8 en agosto de 2026. Según el balance que presentó la propia mandataria y que coincide con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la reducción equivale a unas 46 víctimas menos por día.

Los números, si se sostienen, representan una variación notable en una problemática que ha marcado la vida diaria de millones de familias mexicanas. El dato oficial proviene del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y fue citado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en el informe presidencial. Para muchas personas, la diferencia entre 87 y 41 homicidios diarios no es solo una estadística, sino la posibilidad de caminar con menos miedo por su colonia o de dejar que un joven regrese a casa sin que la familia tema por su vida.

Sin embargo, el recuento exige matices. Primero, la reducción no ha sido homogénea: algunas entidades siguen acumulando tasas altas de violencia mientras otras muestran mejoras más claras. Segundo, los especialistas recuerdan que las cifras pueden verse afectadas por variaciones en el registro, en la clasificación de delitos y en la capacidad operativa de las fiscalías estatales. Organismos como el INEGI y centros académicos han subrayado en el pasado la necesidad de cruzar fuentes y analizar tendencias a mediano plazo antes de cantar victoria.

Desde una óptica crítica pero constructiva, el avance declarado por el gobierno federal abre dos tareas: consolidar las mejores prácticas que llevaron a la baja y corregir vacíos institucionales que mantienen zonas de riesgo. La reducción de homicidios es una buena noticia, pero no alcanza si persiste la impunidad, la corrupción en cuerpos policiacos y la debilidad de las investigaciones ministeriales. Las víctimas y sus familias necesitan justicia, no solo números.

En lo práctico, especialistas consultados por este diario sugieren reforzar la labor coordinada entre la Guardia Nacional, las policías estatales y las fiscalías; apostar por investigación científica del delito; y complementar la acción con políticas sociales en educación, empleo y prevención comunitaria. Es decir, no bastan los golpes operativos: hacen falta raíces sociales más profundas para que la baja sea sostenida.

La expectativa ciudadana es clara. Si las cifras del SESNSP se confirman en el tiempo, el país habrá avanzado en un tema que pesa en la agenda pública. Pero para que el alivio llegue a la cotidianidad de las mayorías hace falta transparencia en los datos, rendición de cuentas y una estrategia que convierta la reducción en esperanza palpable para quienes han perdido a un ser querido.

Con información e imágenes de: informador.mx