¡Vaya susto el que nos ha dado el peso mexicano estos días! Si te la vives checando el tipo de cambio porque tienes algún pendiente en dólares, o simplemente porque notas que cuando el dólar sube, todo se siente más caro, seguro viste los titulares de esta semana: el peso mexicano rompió su mala racha y le ganó terreno al dólar. Pero, ¿cómo nos afecta esta montaña rusa en el día a día y cómo podemos entender lo que pasó?
El dólar: dos días a la baja frente al peso
De acuerdo con El Informador, el dólar lleva dos días consecutivos a la baja frente al peso mexicano. Este martes, por ejemplo, Sociedad Noticias reporta que el dólar se vende en 18.58 pesos, y medios como Publimetro México señalan que incluso llegó a bajar a 18.55 pesos. ¿Por qué es noticia? Bueno, porque veníamos de semanas en que el dólar coqueteaba con los 19 pesos o más, y todo el mundo andaba nervioso por el vaivén de las monedas internacionales.
El peso: entre Brasil y el apetito por riesgo
Ahora, ¿por qué de repente el peso se puso fuerte? Aquí es donde la economía global se mete hasta la cocina en nuestro bolsillo. Forbes México y EL CEO coinciden: el peso se benefició del hundimiento del real brasileño, que se depreció tras el triunfo electoral de Lula da Silva allá en Brasil. Cuando pasa algo grande en un país emergente como Brasil, muchos inversionistas prefieren cambiar sus reales por otras monedas «más estables» en el momento, y una de esas fue, casualmente, el peso mexicano.
La Jornada y El Economista explican que nuestro peso resistió la sacudida brasileña y hasta se apreció gracias a un «regreso del apetito por riesgo» (que básicamente significa que los inversionistas, al ver oportunidades, se animan a apostarle a monedas como la nuestra).
¿Esto en qué me afecta, Mariana?
Te lo pongo fácil. Cuando el peso está fuerte frente al dólar, tus compras en línea en dólares pueden salirte más baratas. Eso incluye desde la mensualidad de Netflix gringo hasta gadgets, juguetes o ropa de tiendas internacionales. También ayuda a que el precio de productos importados (como electrónicos o autos) no suba tan rápido.
Peeero, tampoco hay que lanzar las campanas al vuelo. Grupo en Concreto advierte que el peso podría mantenerse «entre 18.50 y 19.00 pesos por dólar». Es decir, no es una bajada definitiva: todo puede cambiar de un día para otro. Y si tienes deudas en dólares o pensabas comprar algo caro en moneda extranjera, este puede ser buen momento para hacerlo, antes de que el tipo de cambio vuelva a subir.
¿Y los precios aquí, bajan?
Ojalá fuera tan sencillo como que, si el dólar baja, todo baja. Pero en la práctica, los precios de productos importados sí pueden tardar en reflejar estas mejoras (y a veces, cuando sube el dólar, los precios suben rápido, pero cuando baja… «se hacen de la vista gorda»). Por eso, si andas cazando una promo para el Buen Fin (que ya está cerca y Profeco lanzó un micrositio para comparar precios, según Publimetro México), vale la pena revisar si realmente te están dando el mejor precio, y cómo influye el tipo de cambio actual.
Mi opinión: calma y oportunidad
Mi consejo es no perder la cabeza ni con el optimismo ni con el pesimismo. Sí, el peso se fortaleció y eso puede darnos un respiro en algunas compras, pero la economía global es tan cambiante como el clima en CDMX. Hoy el dólar baja, mañana puede volver a subir. Si tienes gastos planeados en dólares, aprovecha. Si no, mantente siempre informada o informado y compara precios, porque la mejor defensa para tu quincena sigue siendo la información y la paciencia.
Mientras tanto, disfrútalo: estos días, el peso se siente fuerte. Pero nunca está de más tener un paraguas por si el clima económico cambia de nuevo.
Columna generada con IA. Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad de su autor/a y no reflejan necesariamente la postura editorial de Día 32.

