Hebrón sacudida por ofensiva: más de 1.200 desplazados a pocos días de las elecciones en Israel
Una nueva ofensiva militar en la ciudad palestina de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, ha dejado cerca de 1.200 personas desplazadas y amenaza con expulsar de sus viviendas a otras 1.300, según informó Reuters citando a un funcionario palestino. La operación se lanzó tras un ataque en el que murieron dos soldados israelíes y dos palestinos, y ha encendido las alarmas en una población ya habituada al vaivén de la violencia.
La Autoridad Palestina calificó la acción como un castigo colectivo y pidió el fin inmediato de las incursiones que, según sus representantes, buscan castigar a civiles por hechos atribuidos a individuos. Responsables municipales de Hebrón, contactados por Reuters, apuntaron además a un contexto político: vincularon la escalada con la cercanía de las elecciones parlamentarias en Israel, previstas para el próximo martes, y con la presión de sectores de la derecha sobre la agenda de seguridad.
En los barrios afectados, familias enteras abandonaron sus casas y se refugiaron en viviendas de parientes o en instalaciones comunitarias. La escena recuerda a una cuerda que se tensa: cada operación militar deja a hogares rotos, escuelas interrumpidas y pequeños comercios sin actividad, explicó un funcionario local que prefirió no dar su nombre por seguridad.
Las cifras que maneja la municipalidad contrastan con la narrativa oficial israelí, que justifica las redadas como operaciones necesarias para neutralizar amenazas y capturar a responsables de ataques. Para quienes viven en Hebrón, sin embargo, la diferencia entre seguridad y castigo colectivo se mide en la pérdida del día a día: trabajadores que no pueden llegar a sus empleos, estudiantes que no acuden a clase y una sensación creciente de inseguridad permanente.
Los sondeos previos a la votación muestran una campaña polarizada, y analistas y dirigentes palestinos advierten sobre el uso de la seguridad como herramienta electoral. «La política electoral no puede jugarse con la vida de civiles», dijo un miembro de la municipalidad a Reuters, apelando a la responsabilidad de los líderes políticos y militares.
Organizaciones de derechos humanos y observadores internacionales han pedido que se garantice el acceso humanitario y la protección de la población civil. En este escenario, la comunidad local exige transparencia sobre detenciones, pasos públicos concretos para evitar desalojos y garantías de que las operaciones no deriven en expulsiones masivas de familias enteras.
Hebrón, ciudad con fuerte significación histórica y social para palestinos e israelíes, vuelve a ser un termómetro de la tensión política en la región. A pocos días de una elección que promete reconfigurar el mapa político en Israel, la pregunta pendiente es si las próximas decisiones públicas priorizarán la seguridad real de la población o antepondrán cálculos políticos que agraven la crisis humanitaria.
