Colectivos recuerdan a desaparecidos y exigen justicia tras muerte de una alumna junto a casa de cultura

Una semana después del homicidio de una estudiante en las inmediaciones de la Casa de la Cultura, colectivos de búsqueda, familiares y vecinos colocaron flores y fotografías de personas reportadas como desaparecidas en un altar improvisado para pedir verdad y medidas concretas. La Fiscalía General del Estado informó que el presunto agresor fue identificado como «El Trompas» y que permanece bajo investigación.

El acto, realizado frente al inmueble cultural donde ocurrió el crimen, mezcló la rabia y el duelo con reclamos puntuales: mayor presencia policiaca en espacios públicos, protocolos de atención a víctimas y mejoras en las investigaciones de desapariciones. «No queremos ofrendas simbólicas si no cambian las políticas que dejan a nuestras hijas en riesgo», dijo una integrante del colectivo, en referencia a la frecuencia con la que se relacionan desaparición y violencia de género.

Vecinos recordaron a la estudiante como una joven que participaba en actividades culturales y señalaron que la zona, pese a ser un punto de encuentro comunitario, carece de alumbrado y vigilancia constantes. La Fiscalía General del Estado confirmó que las líneas de investigación incluyen antecedentes del detenido y posibles cómplices, pero pidieron a la ciudadanía prudencia mientras se recaban pruebas.

Organizaciones civiles consultadas por este periódico señalaron fallas institucionales: retrasos en la localización de personas desaparecidas, comunicación opaca con las familias y escasa articulación entre autoridades municipales y estatales. Propusieron medidas concretas que, aseguran, reducirían la impunidad: capacitación especializada para cuerpos policiales, unidades forenses con recursos suficientes y registros actualizados que permitan cruces de información entre dependencias.

Para muchas familias reunidas, la ofrenda de flores fue también un recordatorio de que detrás de cada fotografía hay exigencias pendientes. «No basta con lamentar en las redes; necesitamos políticas que protejan y justicia que no tarde», comentó una madre que participó en la velada.

La muerte de la estudiante reabre el debate sobre seguridad pública y la atención a desaparecidos en la región. Mientras la Fiscalía General del Estado continúa las indagatorias, colectivos y vecinos prometen mantener la presión ciudadana hasta que las autoridades presenten resultados verificables y cambios palpables en las políticas de prevención y atención.

Con información e imágenes de: Latinus