Arranca credencialización del servicio universal de salud: la primera llave para los mayores de 85 años
Comienza por los más vulnerables; la iniciativa promete abrir puertas, pero enfrenta cuellos de botella y preguntas sobre privacidad y capacidad
La credencialización para integrarse al llamado servicio universal de salud comenzó esta semana con la atención prioritaria a personas de 85 años y más, anunció la autoridad sanitaria. El objetivo es sencillo y ambicioso: entregar una «identificación sanitaria» que facilite el acceso a consultas, medicamentos y hospitalización sin barreras económicas ni trámites interminables.
La medida, presentada por la Secretaría de Salud en un comunicado oficial, se lanza en fases por grupos de edad y pretende llegar, en meses, a personas mayores, población con enfermedades crónicas y luego al resto de la población. En lenguaje claro: quien tenga la credencial podrá demostrar en centros de salud y hospitales que tiene derecho a los servicios incluidos en el nuevo esquema.
Qué cambia en la vida cotidiana
- Acceso más rápido: citas y medicamentos con menos papeleo; la credencial actuará como una «llave» de acceso.
- Continuidad de tratamientos: historial único y reconocimiento inmediato en distintas unidades de salud.
- Ahorro en bolsillo: según la promesa gubernamental, reduce pagos por consulta y medicinas incluidas en el paquete.
- Reto logístico: largas filas y saturación en módulos, especialmente en zonas rurales y en delegaciones con menos personal.
Cómo pedir la credencial (pasos básicos)
- Acudir al centro de salud, módulo móvil o unidad de credencialización local que la Secretaría de Salud indique.
- Presentar identificación oficial, comprobante de domicilio y, en su caso, CURP o documento de registro nacional.
- Si la persona no puede desplazarse, preguntar por brigadas domiciliarias o inscripción mediante apoderado autorizado.
Fases previstas
| Fase | Grupo de edad | Estado del proceso |
|---|---|---|
| Fase 1 | 85 años y más | En marcha: credencialización prioritaria |
| Fase 2 | 80–84 años | Próximas semanas, según comunicación oficial |
| Fase 3 | 75–79 años y siguientes grupos descendentes | Programada por etapas por edad |
Voces desde la calle
Doña María, 87 años, salió contenta del módulo: «Por fin no me voy a pelear por las recetas cada mes», cuenta con alivio. Pero en la fila también hubo reclamos: «Llegué temprano y tardé horas», dijo un vecino que teme que el proceso sobrecargue las clínicas locales.
Beneficios, riesgos y dudas que persisten
- Beneficios: mayor inclusión, posible reducción de gastos médicos para familias y mayor coordinación de servicios.
- Riesgos: saturación de unidades, errores en bases de datos, demora en entrega de medicinas por falta de abasto.
- Privacidad: expertos consultados por este diario advierten que la creación de un registro central exige salvaguardas claras para evitar filtraciones o uso indebido de datos personales.
Fuentes y verificación
La información fue confirmada por la Secretaría de Salud en su comunicado de lanzamiento y por responsables de salud locales en diversos estados. Analistas en políticas públicas consultados señalan que la credencial es un paso relevante para universalizar la atención, pero insisten en la necesidad de aumentar personal, mejorar logística y garantizar presupuesto sostenido.
Qué debe hacer la ciudadanía ahora
- Acudir al centro de salud local para informarse de fechas y requisitos.
- Si hay dificultades para trasladarse, preguntar por brigadas domiciliarias o registros con representantes autorizados.
- Exigir transparencia sobre el uso y protección de los datos personales incluidos en la credencial.
- Denunciar fallos, demoras o malas prácticas ante autoridades sanitarias y mantener contacto con organizaciones civiles que vigilen el proceso.
La credencialización puede ser la llave que abra la puerta a una salud más accesible, pero su impacto real dependerá de la capacidad logística y de la voluntad política para resolver los cuellos de botella. Los próximos meses serán la prueba de fuego: habrá avances que celebrar y errores que corregir.
