Embajador de EU insta a México a cortar el flujo de efectivo que alimenta a los cárteles
El embajador de Estados Unidos en México pidió públicamente al gobierno mexicano dar prioridad a las acciones contra las redes financieras que sostienen a los cárteles, porque, dijo, retirar ese flujo de efectivo sería un golpe «al corazón» de la criminalidad. La postura, difundida por la Embajada de Estados Unidos, enfatiza la necesidad de operaciones conjuntas iniciadas bajo la administración de Trump y continuadas con la de Claudia Sheinbaum.
La recomendación no es solo retórica: se centra en desarticular métodos concretos que hoy sirven para lavar y mover dinero —desde el uso de empresas fachada y compraventas inmobiliarias hasta maletines con efectivo y el aprovechamiento de transferencias informales—, según la propia Embajada. Para el diplomático, atacar esas vías es atacar la gasolina que alimenta la violencia, la compra de armas y la corrupción local.
Desde una visión de centro izquierda, la propuesta tiene sentido táctico pero plantea riesgos sociales y políticos. Si el Estado actúa bien, con transparencia y controles, puede mermar la capacidad operativa de los cárteles y reducir homicidios y extorsiones. Si actúa mal, puede convertir medidas financieras en una carga para la gente pobre que vive en la economía informal, o en un nuevo canal para abusos por parte de autoridades.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General han mostrado avances en decomisos y congelamiento de activos en años recientes, pero analistas consultados por ciudadanos y organizaciones civiles alertan que faltan mejores herramientas de supervisión, mayor coordinación internacional y políticas sociales que acompañen cualquier cerco financiero. En otras palabras: cerrar el grifo económico debe ir acompañado de programas que reduzcan la dependencia de comunidades vulnerables respecto a actividades ilícitas.
Además, la cooperación bilateral que menciona la Embajada plantea un dilema político. Operaciones iniciadas durante la presidencia de Donald Trump adquirieron perfiles distintos a lo largo del tiempo; el éxito real dependerá de la continuidad técnica y del control democrático sobre las acciones conjuntas, no solo de la voluntad política puntual. En este punto, la transparencia y el escrutinio parlamentario son esenciales.
Para la ciudadanía, el debate no es abstracto. Significa más vigilancia sobre bancos y notarios, mejores controles en compraventas de bienes raíces, y campañas que faciliten la denuncia sin represalias. También implica reforzar programas de empleo y educación en regiones donde los cárteles reclutan con ofertas económicas que el Estado no compite.
La Embajada de Estados Unidos plantea la agenda; le corresponde al gobierno mexicano —y a la sociedad— definir cómo aplicarla sin dañar a quienes ya padecen la violencia y la precariedad. Si se hace con rigor, supervisión y enfoque social, golpear las finanzas puede ser parte de una estrategia que reduzca el sufrimiento cotidiano. Si se hace a ciegas, solo moverá el problema y pondrá nuevas tensiones sobre comunidades y derechos.
Fuente: Embajada de Estados Unidos.
