Diputados aprueban Ley de Ingresos 2027: prevén recaudar 10.6 billones de pesos
La Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen de la Ley de Ingresos para 2027, que estima una recaudación total de 10.6 billones de pesos. La decisión se tomó con 331 votos a favor, 118 en contra y ninguna abstención, según un comunicado oficial de la propia Cámara de Diputados.
¿Qué significa eso para la gente común? En términos prácticos, la cifra es la radiografía de cuánto planea recibir el gobierno para financiar servicios públicos, obras y transferencias el próximo año. Es dinero que, en teoría, sostendrá desde pensiones y salud hasta programas sociales y obra pública; en los números oficiales también se incluye lo que el Estado espera pedir prestado.
Del total proyectado, el dictamen desglosa:
Impuestos: 6.26 billones de pesos. Esto es lo que pagarán empresas y contribuyentes por concepto fiscal directo. Cuotas y aportaciones de seguridad social: 702 mil 564.7 millones. Derechos, productos y aprovechamientos: suman varias decenas de miles de millones más. Además, se considera un ingreso por ventas de bienes y servicios cercano a 1.46 billones de pesos.
Un dato que suele pasar desapercibido pero que impacta la gestión es la parte financiada con deuda. El documento autoriza al Ejecutivo, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a un endeudamiento neto interno de hasta 1.7 billones de pesos y un endeudamiento neto externo de hasta 13,500 millones de dólares para cubrir el Presupuesto de Egresos 2027 y para refinanciar obligaciones.
También se autorizaron techos de endeudamiento específicos para empresas públicas. A Petróleos Mexicanos (Pemex) se le permite un endeudamiento neto interno de hasta 160.6 mil millones de pesos y externo de hasta 5,259.4 millones de dólares; a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se le autorizó un endeudamiento interno de hasta 16.7 mil millones de pesos y externo de 725 millones de dólares.
La ley contempla, además, ingresos por proyectos de infraestructura productiva de largo plazo vinculados a la CFE por un total de 228.4 mil millones de pesos, divididos entre inversión directa y condicionada. Y da margen a que gobiernos subnacionales, como la Ciudad de México, contraten deuda por hasta 3,500 millones de pesos para obras incluidas en su presupuesto 2027.
Otro punto técnico pero con impacto real: la Ley incluye la previsión de un pago en especie por ciertos servicios públicos cuando intervengan empresas concesionarias de bienes del dominio de la nación, calculado en aproximadamente 527 millones de pesos. También autoriza el uso de recursos del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas para cubrir obligaciones derivadas de esquemas que potencien ese fondo.
En resumen: la Ley de Ingresos aprobada por los diputados fija cuántos recursos espera recibir el gobierno y cuánto puede endeudarse para completar su presupuesto. Para la ciudadanía esto se traduce en la disponibilidad de recursos para servicios y proyectos, pero también en la decisión política de financiar parte importante del gasto con deuda. Ese equilibrio entre recaudación y endeudamiento será clave para la sostenibilidad fiscal y para que los recursos realmente lleguen a mejoras concretas —escuelas, hospitales, pensiones, transporte— y no solo a pagar pasivos.
La información proviene de un comunicado oficial de la Cámara de Diputados.
