Cae el director del CIDE entre acusaciones de incumplimiento y el clamor de la comunidad
Por: Redacción
La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) anunció este miércoles la destitución de José Antonio Romero Tellaeche como director general del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), argumentando incumplimiento de responsabilidades administrativas y un descontento reiterado de estudiantes, docentes e investigadores por su gestión.
Qué dijo la autoridad
En un comunicado, la secretaria Rosaura Ruiz Gutiérrez sostuvo que la remoción se basa en el incumplimiento de lo mandatado en el artículo 98 de la ley general en la materia y el artículo 42 del estatuto general del CIDE: «al no presentar el informe de autoevaluación en los últimos tres años ante el Consejo Académico y la Asamblea General del Personal del Centro, previo a su presentación ante el Órgano de Gobierno», señaló la dependencia.
La Secihti añadió que el malestar de la comunidad académica fue público y reiterado, y que por ello se designó a la doctora Lucero Ibarra Rojas como directora interina. Ibarra es profesora-investigadora titular del CIDE, doctora en Derecho y Sociedad por la Universidad de Milán, y tiene trayectoria en justicia social, perspectiva intercultural y feminista, y experiencia administrativa dentro del propio centro.
La versión de Romero Tellaeche
Romero Tellaeche, en una carta fechada el 26 de enero y difundida en redes, rechazó la forma de su separación y apeló al marco legal y al debido proceso. En su oficio afirmó que la remoción anticipada solo puede ejecutarse si se acreditan causas legales previstas por la norma, mediante resolución adoptada en sesión formal del órgano de gobierno con convocatoria y acta correspondiente. «Mientras no se actualice alguno de los supuestos previstos en la ley ni se desarrolle el procedimiento correspondiente, la persona titular conserva plenamente sus atribuciones», escribía.
Lo que hay detrás: autocrítica, reglas y reputación
- Transparencia y gobernanza: El señalamiento central es técnico pero con impacto real: la omisión de un informe de autoevaluación mina la rendición de cuentas y la planeación institucional, elementos clave en centros públicos financiados con recursos federales.
- Clima institucional: Las protestas y comunicados de estudiantes y académicos trasladaron el conflicto del papel a la plaza pública, erosionando la confianza interna y la imagen del CIDE ante organismos aliados y la sociedad.
- Riesgo legal: Romero advierte riesgo de irregularidad procedimental; la disputa podría migrar a tribunales y prolongar la incertidumbre administrativa y académica.
Quién es la nueva responsable
Lucero Ibarra Rojas asume como directora interina. Es fundadora de la Red de Sociología Jurídica en América Latina y el Caribe y del Colectivo Emancipaciones de Estudios Críticos del Derecho y las Humanidades. Sus líneas de trabajo prometen poner foco en justicia social y enfoques críticos en derecho, un cambio que algunos grupos del CIDE ven como una oportunidad para reordenar prioridades académicas y administrativas.
Posibles escenarios y qué significa para la comunidad
| Escenario | Impacto |
|---|---|
| Gobierno colegiado valida la destitución | Se estabiliza la dirección; pendiente la reconstrucción de confianza y el cumplimiento inmediato de procesos internos. |
| Romero impugna legalmente | Controversia se alarga; riesgo de parálisis administrativa y judicialización de decisiones académicas. |
| Transición con diálogo abierto | Oportunidad para impulsar transparencia, calendarizar autoevaluaciones y recomponer relaciones con estudiantes e investigadores. |
Qué deberían pedir estudiantes y ciudadanía
- Convocatoria a un proceso transparente en el Órgano de Gobierno con actas públicas.
- Calendario claro para la presentación de informes y medidas que garanticen la continuidad académica.
- Instancias de participación estudiantil y académica reales en la toma de decisiones.
La caída de un director en una institución clave como el CIDE no es solo un cambio de nombres en la nómina. Es un termómetro de la salud institucional: si no se atienden las fallas administrativas y el malestar colectivo, el daño puede ser duradero. La nueva administración interina parte con la tarea urgente de reconstruir confianza y demostrar con hechos que la gestión pública en la educación superior sirve al interés social y no a atajos administrativos.
Fuentes: comunicado de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación; oficio público de José Antonio Romero Tellaeche; información institucional del CIDE.
