Protesta del IMSS-Bienestar deja carreteras cerradas en Edomex; pacientes sin servicio

Bloqueos en varias vías del Estado de México por parte de personal y usuarios del programa IMSS-Bienestar generaron ayer fuertes congestiones que afectaron a conductores particulares y a usuarios del transporte público, según reportes de la Secretaría de Movilidad del Estado de México y testimonios recabados en las zonas afectadas.

La medida —explican trabajadores y pacientes— responde a meses de retrasos en pagos y a la escasez de medicamentos en unidades rurales y clínicas comunitarias. “Nos deben quincenas y no hay insumos básicos; la gente viene a la clínica y no hay medicinas”, dijo una usuaria en Ecatepec que prefirió omitir su nombre. En Toluca, choferes de autobuses apuntaron que los bloqueos extendieron sus rutas hasta por más de una hora, encareciendo viajes y alterando horarios laborales.

IMSS-Bienestar aparece como la referencia obligada en el conflicto: personal del programa, así como sindicatos locales, denunciaron al interior que los adeudos llevan varios meses y que la cadena de abasto ha quedado debilitada. Fuentes internas consultadas por este periódico sostienen que la falta de recursos para pagos y compras ha tensionado la operación y llevado a la protesta pública.

El impacto es doble: por un lado, la presión pública logra visibilizar la crisis en la atención a poblaciones vulnerables; por otro, las interrupciones en carreteras complican el acceso de pacientes crónicos a citas y medicamentos. Médicos y enfermeras entrevistados en municipios del sur del estado describen escenas que se repiten: pacientes con recetas sin poder surtirlas y personal de salud que trabaja con recursos mínimos.

La Secretaría de Movilidad del Estado de México confirmó congestiones en tramos carreteros y pidió a conductores buscar rutas alternas. Por su parte, la Secretaría de Salud estatal y representantes del IMSS-Bienestar fueron contactados para conocer su postura sobre los pagos y el abasto de medicinas; hasta el cierre de esta edición no se registró un pronunciamiento público que detallara acciones inmediatas para resolver la protesta, según las dependencias consultadas.

Analistas y organizaciones civiles consultadas por este diario advierten que la protesta es síntoma de un problema estructural: la atención primaria y los programas dirigidos a zonas marginadas dependen de flujos presupuestales y logística que, al fallar, dejan a familias enteras sin cuidados básicos. La salud pública, dicen, no puede convertirse en moneda de negociación entre burocracias.

En paralelo, autoridades estatales y federales enfrentan el reto de atender dos urgencias: reparar el abasto y liquidar adeudos para reactivar servicios, y al mismo tiempo restablecer la movilidad y minimizar afectaciones a terceros. Propuestas que circulan entre actores locales incluyen pagos escalonados certificados, rutas seguras para entrega de medicamentos y mesas de trabajo con representación de trabajadores, pacientes y autoridades.

La protesta en el Estado de México pone en evidencia una contradicción política: la defensa del derecho a la salud choca con la fragilidad operativa de los programas que deberían garantizar ese derecho. Si la respuesta institucional no es rápida y transparente, el costo volverá a pagarlo la población más vulnerable.

Fuentes: IMSS-Bienestar, Secretaría de Movilidad del Estado de México, personal del programa y usuarios afectados.

Con información e imágenes de: informador.mx