Pensionados en alerta: quién cobra primero el aguinaldo imss e issste

Los depósitos tienen calendarios distintos y el pago adicional depende del régimen de pensión al que pertenezca cada persona.

Con diciembre en el calendario, muchos pensionados y pensionadas se preguntan cuándo llegará el extra que llaman aguinaldo. No es lo mismo para todos: el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado funcionan con reglas y cronogramas distintos, y eso significa que unos cobrarán antes y otros después.

En palabras sencillas, el pago adicional depende del régimen al que pertenezcas. El ISSSTE suele manejar sus fechas para jubilados del sector público desde su portal y comunicados oficiales, mientras que el IMSS coordina pagos asociados a pensiones y jubilaciones que a veces se reflejan por la vía bancaria o a través de AFORES. Fuentes en el ISSSTE y en el IMSS confirman que no existe un único día nacional para el aguinaldo de pensionados; cada institución publica su calendario y las fechas pueden variar por cuestiones administrativas y presupuestales.

¿Quién cobra primero? No hay una regla absoluta. En algunos años el ISSSTE ha adelantado abonos por ser nómina del gobierno federal y manejar anticipos en diciembre; en otros, la dispersión bancaria del IMSS ha permitido que ciertos pensionados privados vean el depósito antes. La clave es el régimen: las pensiones pagadas por ISSSTE, las pensiones bajo el régimen del IMSS y las pensiones asistenciales del gobierno tienen normas distintas y, por tanto, calendarios distintos.

Para las personas que dependen de ese dinero, la diferencia de días no es trivial. Un retraso de una semana puede significar fallar en el pago de medicamentos, en la compra de alimentos o en la liquidación de adeudos. Por eso es grave que la comunicación institucional sea opaca: cuando el IMSS y el ISSSTE no informan con claridad sobre fechas y montos, dejan a cientos de miles de jubilados a la deriva, obligados a pedir prestado o a posponer gastos esenciales.

La crítica es justa: instituciones con recursos y responsabilidad social deberían coordinarse para garantizar previsibilidad. El Estado tiene la obligación de que quienes trabajaron durante décadas no tengan que vigilar transferencias como si fueran bolsa de valores. La falta de coordinación también desnuda desigualdades. Quienes cobran por ventanilla o en bancos con soporte limitado sufren más demoras que quienes reciben depósitos en cuentas activas y modernas.

¿Qué pueden hacer los pensionados? Primero, revisar la información oficial en el IMSS y en el ISSSTE. Los portales y las líneas de atención suelen publicar los calendarios y requisitos para recibir el pago. Segundo, confirmar en su banco o AFORE si la pensión ya fue procesada. Y tercero, documentar cualquier retraso: conservar comprobantes, anotar fechas y exigir respuesta formal, porque esos registros ayudan si se presenta una queja ante la institución o la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro en casos relacionados con AFORES.

Hay buenas noticias y retos. Es positivo que las instituciones avancen en digitalizar trámites y notificaciones; sin embargo, la brecha tecnológica y la atención personalizada siguen siendo pendientes. Gobiernos y autoridades deben priorizar mecanismos claros y canales accesibles para adultos mayores, y eso exige presupuesto, voluntad política y control ciudadano.

En resumen, el quién cobra primero no es un misterio mágico sino una cuestión de régimen y calendarización institucional. Consultar directamente con el ISSSTE o con el IMSS sigue siendo la forma más prudente de saber la fecha exacta. Y si hay retrasos, la respuesta ciudadana organizada y la exigencia pública pueden presionar para que las instituciones cumplan con lo que prometen a quienes ya deberían estar tranquilos disfrutando de su jubilación.

Con información e imágenes de: informador.mx