Restricciones en la venta de alcohol por Día de Muertos: qué municipios aplican ley seca y en qué horarios
Durante la celebración del Día de Muertos varios gobiernos municipales y alcaldías han anunciado restricciones a la venta de bebidas alcohólicas con el argumento de cuidar la seguridad y el orden en panteones y zonas de alta concentración. Las medidas, que en la práctica varían mucho según la localidad, impactan desde la organización familiar hasta el ingreso de pequeños comercios. Aquí explicamos dónde se aplican y qué horarios han comunicado las autoridades.
En la Ciudad de México, el Gobierno de la Ciudad de México y algunas alcaldías han informado que habrá limitaciones puntuales en las inmediaciones de panteones y en corredores culturales. Alcaldías como Xochimilco, Iztapalapa y Gustavo A. Madero han señalado que se restringirá la venta en puntos fijos y ambulantes durante las jornadas de alto flujo —principalmente entre la noche del 31 de octubre y la madrugada del 2 de noviembre—, aunque los horarios exactos dependen de cada demarcación y del operativo de seguridad que se active.
En Puebla, el Ayuntamiento de Puebla confirmó la implementación de la conocida «ley seca» en el municipio, con suspensión temporal de venta de bebidas embriagantes en establecimientos y tiendas de conveniencia en días señalados para las visitas al panteón. El Ayuntamiento ha precisado que la medida busca evitar incidentes y reducir la violencia asociada al consumo en la vía pública, pero también reconoce que afecta el bolsillo de los pequeños comerciantes.
En Jalisco, gobiernos municipales como Guadalajara y Zapopan anunciaron restricciones enfáticas en perímetros de panteones y en corredores gastronómicos alrededor de celebraciones comunitarias. Los operativos, según el Gobierno de Jalisco, se focalizarán en horarios nocturnos —desde la noche del 31 de octubre hasta primeras horas del 1 o 2 de noviembre— y en zonas donde se prevé aglomeración.
En Oaxaca, varios ayuntamientos de la región de Valles Centrales y municipios mixtecos han decidido aplicar prohibiciones temporales el 1 y 2 de noviembre, con vigilancia municipal en accesos a panteones y plazas públicas. El Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez ha hecho un llamado a la responsabilidad ciudadana y a respetar los protocolos locales.
El propósito declarado por las administraciones, según comunicados oficiales de las respectivas administraciones municipales y estatales, es reducir riesgos: peleas, accidentes viales y afectaciones a las ceremonias culturales. Sin embargo, la implementación plantea tensiones. Comerciantes y vendedores ambulantes denuncian pérdidas económicas en una temporada clave; familias señalan que las restricciones pueden criminalizar tradiciones cuando lo necesario sería más presencia policial y regulación, no una prohibición total.
María, vendedora de antojitos en la zona de Xochimilco, cuenta para este periódico que «si me quitan uno o dos días de venta en estas fechas pierdo lo que me alcanza para la semana». En contraparte, Lucía, vecina que asiste al panteón con su familia, dice que prefiere más control en el consumo para que los altares y visitantes no se mezclen con peleas o desorden.
Desde un ángulo crítico, estas medidas deben medirse por su eficacia real y por quiénes cargan el costo. Los comunicados del Gobierno de la Ciudad de México, el Ayuntamiento de Puebla, el Gobierno de Jalisco y el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez explican los horarios y perímetros, pero falta un balance claro entre seguridad pública y apoyo a la economía local. Una alternativa menos punitiva sería combinar controles de acceso, sanciones claras para quienes provoquen delitos y programas de apoyo a los vendedores afectados.
Si piensa visitar un panteón o participar en celebraciones, consulte las indicaciones del gobierno municipal correspondiente antes de salir: los horarios exactos y los perímetros restringidos cambian según el operativo y la autoridad local.
