Diputados integran Anexo 32 al PPEF 2027 para medir gasto en movilidad y seguridad vial
La Comisión de Movilidad de la Cámara de Diputados aprobó incluir por primera vez en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 el llamado Anexo 32 “Acciones para Movilidad y Seguridad Vial”, según un comunicado oficial de la Cámara de Diputados.
La idea es clara: identificar y hacer visibles los recursos que hoy ya existen pero que no estaban concentrados bajo una etiqueta común. El documento estima 175 mil 45 millones de pesos relacionados con acciones de movilidad y seguridad vial, repartidos en nueve ramos presupuestarios. Importante: no son recursos nuevos, sino montos que ya están contemplados en distintos programas.
¿Por qué importa esto para la gente? Porque, en la práctica, el Anexo 32 busca ponerle número y seguimiento a lo que antes estaba disperso. Eso facilitaría evaluar si el dinero se usa para mejorar la seguridad en carreteras, fortalecer el transporte público, fomentar la movilidad peatonal y ciclista, o para atención médica tras siniestros viales. La Comisión plantea que este anexo sirva como línea base para medir cumplimiento: informes trimestrales, el Sistema de Evaluación del Desempeño y la Cuenta Pública serían los instrumentos para revisar el avance.
El propio documento destaca que el 99.56% de esos recursos se concentra en tres rubros: infraestructura, comunicaciones y transportes; defensa nacional; y educación pública. El resto —una fracción pequeña— se destina a prevención de siniestros, atención médica por incidentes viales, movilidad no motorizada, transporte público, protección de personas usuarias vulnerables y electromovilidad. Esa concentración plantea dos preguntas prácticas: ¿llegará el dinero donde más se necesita, como ciudades y municipios con problemas de seguridad vial, o se seguirá privilegiando obras mayores como la infraestructura ferroviaria?
La presidenta de la Comisión, la diputada Patricia Mercado Castro (MC), celebró el acuerdo y aseguró que el anexo visibilizará recursos y permitirá mejores decisiones públicas. También destacó la inversión en infraestructura ferroviaria como parte de la política de movilidad. Desde otros partidos hubo matices importantes: la priista Abigail Arredondo Ramos consideró que los recursos son insuficientes para carreteras, educación vial y atención médica por siniestros; el morenista César Agustín Hernández Pérez aplaudió la incorporación por su potencial de transparencia; y la panista Nancy Aracely Olguín Díaz votó en contra porque, dijo, el presupuesto no responde a las necesidades reales del país y está demasiado concentrado en infraestructura ferroviaria, sin equilibrar apoyos para estados y municipios.
Además de aprobar la inclusión del Anexo 32, la Comisión avaló dictámenes relacionados con señalización, educación vial y parámetros de seguridad, así como un punto de acuerdo sobre accesibilidad en infraestructura y transporte público, según el comunicado oficial.
Entre esas medidas destaca una reforma a la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial para obligar a señalizar con claridad las zonas donde hay restricciones a la circulación de vehículos de carga. El objetivo es que los transportistas puedan planear mejor sus rutas, reducir sanciones y minimizar riesgos en carretera, explicó el diputado proponente Francisco Javier Borrego Adame (Morena).
También se aprobó un dictamen sobre cursos de educación vial, con el impulso de fortalecer la cultura de seguridad en calles y carreteras. La Comisión propone, además, mejorar la metodología para determinar montos, evitar duplicidades y establecer indicadores claros; y plantea promover instrumentos similares en las entidades federativas.
En resumen: la creación del Anexo 32 es un avance técnico para medir y evaluar el gasto en movilidad y seguridad vial. Pero su efectividad dependerará de si las autoridades usan esa visibilidad para reasignar recursos hacia prioridades locales, mejorar la prevención y reducir las muertes y lesiones en las vías. Tener números es el primer paso; convertirlos en calles más seguras y transporte más accesible será la prueba real.
