Los seguros de gastos médicos mayores registran aumentos de entre 20% y 40%, con casos de hasta 80%. La escalada de precios amenaza la cobertura de miles de familias, mientras se prevé que los costos médicos aumenten otro 13.7% en 2027.
Ciudad de México, 12 de octubre de 2026.— El encarecimiento de los seguros de gastos médicos mayores comienza a reflejarse en una contracción del mercado mexicano, que perdió aproximadamente un millón de riesgos asegurados en un año, en medio de incrementos extraordinarios en las primas y mayores costos de atención hospitalaria.
De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), retomadas por Expansión, los riesgos asegurados pasaron de 16.2 millones en el segundo trimestre de 2025 a 15.2 millones en el mismo periodo de 2026, una caída cercana al 5.7%.
La reducción ocurre mientras algunas pólizas registran aumentos de entre 20% y 40%, con casos que alcanzan hasta 80%, dependiendo de la edad, las condiciones de contratación y el tipo de cobertura.
El fenómeno está obligando a familias y empresas a reconsiderar la contratación o renovación de sus seguros, particularmente entre los sectores de ingresos medios, para quienes mantener una póliza representa una carga económica creciente.
Costos médicos se dispararán en 2027
Las perspectivas para el próximo año anticipan nuevas presiones.
El informe 2027 Global Medical Trend Rates, elaborado por la consultora Aon, estima que los costos médicos en México aumentarán 13.7% durante 2027, por encima del promedio de 10.4% previsto para América Latina y el Caribe.
La cifra contrasta con una inflación general estimada de 3.4%, lo que significa que los costos médicos podrían crecer a un ritmo cuatro veces superior al del resto de los precios de la economía.
Entre las principales causas destacan el encarecimiento de los procedimientos hospitalarios, la mayor utilización de servicios médicos, los tratamientos especializados y el aumento de enfermedades crónicas.
Aunque esta inflación médica no implica incrementos idénticos en todas las pólizas, constituye uno de los principales factores que las aseguradoras consideran al fijar sus tarifas.
Cambios fiscales agravan el panorama
A los mayores costos hospitalarios se suman modificaciones en el tratamiento fiscal del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que han generado preocupación en el sector asegurador.
Las disposiciones aplicables desde 2026 restringen el acreditamiento del IVA relacionado con determinados gastos realizados por las compañías para cubrir siniestros, lo que puede incrementar sus costos y ejercer presión sobre las primas.
También influye la creciente siniestralidad, es decir, el costo de las reclamaciones que las aseguradoras deben cubrir.
Las hospitalizaciones, cirugías y tratamientos de enfermedades complejas representan obligaciones financieras cada vez mayores para las compañías.
La clase media, entre las más afectadas
El incremento de las primas golpea especialmente a la clase media mexicana, que tradicionalmente ha utilizado estos seguros para proteger su patrimonio frente a enfermedades graves y accidentes.
Ante aumentos superiores a la inflación y al crecimiento de sus ingresos, algunos asegurados deben elevar sus deducibles, reducir coberturas o cancelar sus contratos.
La situación es particularmente delicada para los adultos mayores, cuyos seguros suelen encarecerse conforme avanza la edad y aumenta el riesgo de enfermedades que requieren atención especializada.
La reducción de la cobertura privada también podría incrementar la demanda de servicios públicos de salud y el gasto médico que las familias deben afrontar directamente.
Sin embargo, la caída reportada por la CNSF corresponde a riesgos asegurados y no significa necesariamente que un millón de personas distintas hayan cancelado sus pólizas.
La atención médica privada, cada vez más lejos de los mexicanos
Las proyecciones para 2027 colocan a México entre los países latinoamericanos con mayores incrementos en los costos médicos, un escenario que compromete la posibilidad de mantener una cobertura privada accesible.
Mientras las aseguradoras enfrentan mayores costos y reclamaciones, los consumidores deben destinar una proporción creciente de sus ingresos a conservar sus pólizas.
El riesgo es que la protección financiera frente a enfermedades graves termine concentrándose entre quienes cuentan con mayores recursos, dejando a un número creciente de familias expuestas a gastos hospitalarios capaces de comprometer su patrimonio.
Fuentes: Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF); Aon, 2027 Global Medical Trend Rates; Expansión, publicaciones del 15 de septiembre y 10 de octubre de 2026.
