Trump presiona a zelenski para proteger el diésel tras racionamiento en rusia
El presidente Donald Trump reprendió públicamente a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, tras una ola de ataques con drones que Kiev atribuye a su esfuerzo por golpear la infraestructura energética y petrolera rusa. Esos ataques han provocado escasez y racionamiento de gasolina y diésel en varias regiones de Rusia, y una subida de precios que ya afecta bolsillos y cadenas de transporte, según informes de Reuters.
Durante el segundo y último día de su gira por Irlanda, Trump afirmó: “Que ataque los objetivos, pero no el combustible diésel, porque está provocando una escasez de este combustible”, y pidió a Zelenski moderación en los blancos seleccionados. El llamado del mandatario estadounidense mezcla una preocupación comercial —la estabilidad del mercado energético— con un gesto directo sobre la conducción de una guerra ajena, algo que expertos consultados por Reuters califican de inusual y potencialmente dañino para la coordinación occidental.
La ofensiva de Kiev contra instalaciones petroleras y líneas de suministro busca degradar la capacidad rusa de sostener su aparato militar. Pero, como una cuerda tirada en un muelle, las repercusiones llegan también a la población civil: transportistas denuncian restricciones en la distribución de combustibles, agricultores padecen dificultades para mover cosechas y servicios urbanos ven encarecer sus operaciones. El resultado es una mezcla de daño económico y presión social que Moscú intenta gestionar con racionamientos y controles de precio.
En Washington y Bruselas hay un debate claro: hasta qué punto deben permitirse ataques que afecten a bienes que, aunque apoyen el esfuerzo bélico, también tienen un papel central en la vida cotidiana de civiles. La postura de Trump, además, abre otra grieta política: mientras Estados Unidos ha sido tradicionalmente el mayor proveedor de apoyo militar a Ucrania, el presidente parece priorizar la estabilidad del mercado por encima de la línea estratégica ucraniana.
Hasta el cierre de esta edición no hubo una respuesta oficial inmediata de la oficina del presidente Zelenski, según Reuters. Analistas internacionales señalan que la presión pública de Trump puede complicar la coordinación entre aliados, al tiempo que ofrece a Moscú un argumento para presentar las restricciones como una consecuencia del enfrentamiento y no de sus propios fallos logísticos o de la guerra.
Esta tensión entre objetivos militares y costes civiles pone de manifiesto una pregunta básica: ¿cómo se ejerce la presión sobre un adversario sin convertir a la población en rehén de la estrategia? La discusión se traslada ahora a los despachos de líderes occidentales y a la calle, donde los efectos del racionamiento se sienten ya en estaciones de servicio y mercados.
Fuente: Reuters.
