Personal del IMSS anuncia megamarcha nacional para el 30 de octubre

Trabajadores activos y jubilados reclaman renovación sindical, aumento salarial y un congreso extraordinario

Ciudad de México. Trabajadores en activo y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) convocaron a una megamarcha nacional para el viernes 30 de octubre. La movilización, anunciada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), busca presionar por cambios en la dirigencia sindical, mejoras salariales y la realización de un congreso extraordinario que defina rumbo y demandas.

En palabras de la dirigencia sindical y fuentes internas citadas por el propio SNTSS, la protesta responde a la acumulación de reclamos por pérdida de poder adquisitivo, condiciones laborales deterioradas y la necesidad de transparentar procesos de elección en el sindicato. Para muchos trabajadores, la situación se parece a una olla a presión: el desgaste diario y la falta de respuesta han elevado la indignación hasta la calle.

Detrás del llamado están problemas concretos que afectan a la población. El IMSS atiende a millones de derechohabientes cuyas citas, tratamientos y cirugías dependen del personal médico y administrativo. Los manifestantes advierten que la falta de inversión en personal y remuneraciones impacta en la calidad del servicio y en los tiempos de espera, algo que el público percibe en su vida cotidiana.

El SNTSS sostiene que la convocatoria incluye a jubilados que exigen ajustes en sus pensiones y protección frente a la inflación. La demanda de un congreso extraordinario, explican, pretende abrir espacios para la renovación y la rendición de cuentas en el sindicato, así como discutir un pliego petitorio que contemple aumentos salariales, plazas definitivas para contratados y mejores condiciones laborales.

Desde la Secretaría de Salud e instancias del propio IMSS, según comunicados oficiales consultados, se reconoce la existencia de diálogo con algunas dirigencias, pero también se subraya la obligación de mantener servicios esenciales. Eso plantea un dilema: el derecho a la protesta frente a la necesidad de no suspender atención urgente. En otras ocasiones, las negociaciones han ido y venido sin resolverse por completo, advierten analistas.

Organizaciones civiles y especialistas en salud pública consultados por este diario señalan que las demandas sindicales tienen un fondo real: la plantilla en muchas unidades sigue siendo insuficiente para la carga de trabajo actual. Sin soluciones estructurales, la presión laboral seguirá afectando tanto a trabajadores como a pacientes.

La megamarcha del 30 de octubre será además una prueba política. Para el gobierno y el IMSS representa un reto de gestión y comunicación: cómo responder a reclamos legítimos sin poner en riesgo servicios esenciales. Para los trabajadores, es la oportunidad de visibilizar condiciones que consideran injustas y forzar negociaciones más amplias.

El llamado del SNTSS pide la participación masiva y anuncia que habrá concentraciones en capitales de estado y ciudades principales. Los organizadores aseguran que su horizonte es constructivo: buscan reformas que dignifiquen el trabajo y fortalezcan la seguridad social en beneficio de la población. El desenlace dependerá de la capacidad de las partes para dialogar y acordar medidas concretas antes y después del 30 de octubre.

Fuente: Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) y comunicados del IMSS.

Con información e imágenes de: informador.mx