Taxista muere tras desplome en periférico; presunto infarto antes del accidente
Naucalpan, Estado de México. Un taxista perdió la vida la mañana de este jueves después de desplomarse desde los carriles centrales del Anillo Periférico, a la altura del Puente de San Esteban, en el municipio de Naucalpan, informaron autoridades locales y medios de comunicación.
De acuerdo con reportes de Milenio y testimonios recabados en el lugar, el vehículo cayó desde el bordo hacia la vialidad inferior. Paramédicos que arribaron confirmaron el fallecimiento del conductor; fuentes policiales señalaron que antes de la caída el hombre habría sufrido un episodio cardiaco, aunque la causa exacta será determinada por la necropsia y la carpeta de investigación que abrió la Fiscalía del Estado de México.
Testigos describieron escenas de desconcierto: vehículos detenidos, tránsito detenido y trabajadores de la zona tratando de ayudar hasta la llegada de los servicios de emergencia. Los cruces por el Periférico se vieron afectados durante horas, con largas filas que aumentaron la tensión entre conductores y transeúntes.
Este tipo de incidentes obliga a mirar más allá del siniestro aislado. El gremio del transporte público informal y concesionado enfrenta jornadas largas, estrés y escasa supervisión médica preventiva. Si el infarto se confirma como detonante, pone en evidencia la ausencia de políticas públicas efectivas para la revisión periódica de la salud de quienes mueven la ciudad diariamente.
Asimismo, surgen preguntas sobre las condiciones de la infraestructura: barreras, señalización y protocolos de protección en puntos elevados del Periférico. Las autoridades municipales y estatales deben explicar los tiempos de respuesta y las decisiones de mantenimiento que influyen en la seguridad vial, señalaron fuentes consultadas por este periódico.
La investigación oficial seguirá su curso para aclarar responsabilidades y circunstancias. Mientras tanto, este hecho vuelve a abrir el debate sobre la necesidad de medidas concretas: controles médicos regulares para conductores, programas de prevención cardiovascular orientados a trabajadores del volante y obras de mitigación en tramos de alto riesgo.
La familia del fallecido y los compañeros del gremio esperan que las instituciones no limiten la respuesta a un certificado, sino que impulsen acciones que eviten tragedias similares. Como señaló un vecino entrevistado por Milenio, “no queremos más historias de preventible; que las autoridades actúen antes de lamentar”.
