Tunick convierte la ciudad de méxico en una película animada: arte, desnudo y 360 grados
Ciudad de México. El legendario fotógrafo neoyorquino Spencer Tunick vuelve a poner a la capital mexicana en el centro de su obra con Algo más de Lola, un proyecto que mezcla performances masivas, retratos callejeros y una plataforma digital pensada para que el público no solo mire, sino entre y viva el arte.
Tunick, recordado por la emblemática sesión de 2007 en el Zócalo que reunió a unas 19 mil personas desnudas, presentó la iniciativa en una entrevista en Casa Basalta, en la colonia Roma, junto al productor y director creativo Nate Long, cofundador de la plataforma Call me Lola. Ambos, impulsados por su amiga en común Klaudia Oliver, prometen una experiencia sensorial que busca democratizar el arte y sacarlo de las galerías tradicionales.
Una propuesta para entrar, no solo mirar
La apuesta es clara: transformar espacios urbanos en escenarios vivientes. Según Tunick, la ciudad los hechiza: “Es una película animada, bastante interesante… todo parece que tiene luces de Navidad, brilla. Es algo mágico y tiene algo de misterio”. Long añade que la capital parece un “cuento de hadas” con una fuerza cultural que lo une todo.
Call me Lola funciona como un manifiesto digital y presencial. Nate Long describió la plataforma como un lugar creado “intencionalmente para los artistas, no solo para atender a las galerías”. La intención es que la audiencia pueda estar dentro o al lado de la obra, participar en performances y acceder a contenidos digitales inmersivos.
Lo democrático y lo polémico
El proyecto enfatiza su carácter democrático: Tunick anunció que tres personas serán seleccionadas para posar individualmente en las calles y formar parte de su retrato, y que cualquiera puede comprar un boleto para la exhibición hasta el sábado 7 para tener esa posibilidad. Quienes quieran participar pueden seguir las redes del fotógrafo para más indicaciones; los organizadores confirman que la cita central es el domingo 8 en Casa Basalta.
Pero la obra también revive debates: el uso del espacio público, los límites entre arte y exposición íntima, y la diversidad de reacciones en una ciudad plural como la capital. Lejos de evitar la polémica, Tunick la asume como parte de la práctica artística, reivindicando la participación de “gente normal” y no solo de modelos o celebridades.
Detalles prácticos
| Evento | Fecha | Lugar | Nota |
|---|---|---|---|
| Venta de boletos y última oportunidad de registro | Sábado 7 (consulta redes) | Casa Basalta / online | Selección para tres retratos |
| Exhibición y performances | Domingo 8 | Casa Basalta, colonia Roma | Charlas, sesión fotográfica y muestras |
| Sesiones de desnudo en la ciudad | Domingo 8 (varias locaciones) | Calles de la CDMX | Fotos que serán publicadas en las redes de Tunick |
De los años 60 a la realidad aumentada
Tunick liga su trabajo a una tradición artística que remite a los años 60 y a referentes como Yayoi Kusama, aunque reivindica la movilidad de sus piezas: “mi arte tiene piernas porque podemos movernos rápidamente de una locación a otra”.
Además, el artista adelanta planes a mediano plazo: para el 2027, cuando se cumplan 20 años de la sesión en el Zócalo, sueña con una instalación interactiva bajo la bandera que se podrá ver con visores 3D y experiencias de realidad aumentada en un cilindro panorámico de 360 grados. Aclara que no está buscando grandes masas esta vez; la idea sería un grupo íntimo de 50 a 60 personas experimentando la obra en primera persona.
Archivos, venta de impresiones y acceso
En paralelo, Tunick anunció que organizará sus archivos —trabajo iniciado en 1992— y pondrá a la venta fotografías e impresiones a precios accesibles, parte de su compromiso por hacer el arte disponible para más gente.
¿Por qué importa esto para la ciudad?
- Visibilidad cultural: Un artista internacional trae atención a prácticas públicas y a la escena local.
- Democratización: Invitaciones abiertas y precios accesibles rompen la barrera de las galerías elitistas.
- Debate público: La propuesta pone sobre la mesa preguntas sobre espacios comunes, consentimiento y estética colectiva.
- Turismo cultural: Eventos de este tipo pueden reactivar zonas como la Roma y atraer a visitantes.
La invitación de Tunick y Long no es neutral: es una propuesta para desnudarse —literal y simbólicamente—, sumergirse en la ciudad y reaprenderla como escenario. Si te inquieta, entusiasma o provoca curiosidad, la capital vuelve a ofrecer una experiencia que promete dividir opiniones y multiplicar miradas.
Fuentes: entrevista de Spencer Tunick y Nate Long en Casa Basalta; comunicados de los organizadores de Call me Lola; archivo histórico de la sesión en el Zócalo (2007).
