Segob dice que choferes rehúsan sumarse a bloqueos carreteros; llama al diálogo

La Secretaría de Gobernación reiteró que no es necesario recurrir a cortes de vías para presentar demandas, porque esas acciones dañan a la ciudadanía y no garantizan soluciones.

La Secretaría de Gobernación (Segob) aseguró este martes que la mayoría de los choferes consultados se niegan a sumarse a bloqueos en carreteras promovidos por algunos grupos de protesta. En un comunicado, la dependencia sostuvo que existen canales institucionales para atender las demandas y que los cierres de vías provocan afectaciones directas a la población, al comercio y al suministro de bienes esenciales.

“No es necesario recurrir a bloqueos carreteros para presentar sus demandas, pues estas acciones afectan a la ciudadanía”, apuntó la Segob, que además ofreció mesas de diálogo con autoridades estatales y federales como alternativa para ventilar conflictos laborales y sociales. La Secretaría subrayó que el Estado de derecho y la libre movilidad deben prevalecer, sin soslayar la necesidad de que las reclamaciones sean escuchadas.

La declaración busca desactivar llamados a cortes de carretera que han surgido en los últimos meses en distintos puntos del país por parte de sectores como transportistas, productores agrícolas y trabajadores del transporte público. Aunque algunos líderes han planteado cierres para presionar por aumentos salariales, subsidios o mejores condiciones laborales, Segob afirma que los conductores no están dispuestos a acompañar esas medidas masivas.

Para la ciudadanía, los bloqueos son una navaja de doble filo: funcionan para llamar la atención, pero a menudo golpean primero a quien no tiene voz en la mesa de negociación. Pacientes que necesitan llegar a hospitales, estudiantes, pequeños comerciantes y jornaleros son los que pagan el costo inmediato de una carretera cerrada. Segob sostiene que la protesta debe combinar presión social con responsabilidad cívica.

Desde una mirada crítica, la apuesta de la Secretaría por el diálogo es correcta en el discurso, pero enfrenta retos prácticos. En varias ocasiones, comunidades y sindicatos han denunciado demoras en la atención gubernamental, trámites interminables o respuestas parciales que no resuelven la raíz de los problemas. Si las mesas prometidas no avanzan rápido y con compromiso real, la tentación de recurrir a medidas extremas puede reaparecer.

Especialistas en movilidad consultados por medios han advertido que, además del daño inmediato a personas y empresas, los bloqueos reiterados socavan la confianza en las instituciones y elevan los costos logísticos del país. Por eso, las soluciones deben combinar mediación efectiva, plazos claros y seguimiento ciudadano para no dejar la gestión sólo en buenas intenciones.

Segob convocó a los actores involucrados a sumarse a agendas de trabajo y a usar los mecanismos de conciliación y negociación disponibles. El mensaje busca, según la propia Secretaría, equilibrar el derecho a la protesta con el derecho a la movilidad. Queda, sin embargo, la pregunta de si las autoridades acompañarán esas mesas con respuestas concretas que eviten el ciclo de protesta-blindaje-protesta.

La discusión no es abstracta: implica cambiar la manera en que el Estado escucha y atiende reclamos, y cómo la sociedad decide expresar su inconformidad sin castigar a terceros. La alternativa propuesta por Segob —diálogo y no bloqueo— tiene que venir apoyada por resultados verificables para que, esta vez, la ciudadanía salga ganando en movilidad, justicia y eficacia.

Con información e imágenes de: informador.mx