Octubre es tu turno si tu número acaba en 4 o 5: qué hacer antes de que venza el plazo
Si tu celular termina en 4 o 5, no dejes pasar octubre. La Comisión de Regulación de Teléfonos, CRT, confirmó que el registro de líneas corresponde a las compañías telefónicas y que para vincular un número se usan datos como el nombre y la CURP del titular. Es un calendario escalonado: cada par de cifras tiene su mes, y ahora le toca a quienes tienen esos dígitos al final del número.
Para la gente común esto no es un trámite más. Puede significar la diferencia entre conservar la línea sin interrupciones o enfrentarse a trámites y filas. También implica entregar datos personales sensibles a empresas privadas: nombre completo y CURP, entre otros. La CRT dice que las empresas son las encargadas de hacer la vinculación, pero no explica con detalle cómo se protege la información ni quién audita el proceso.
¿Qué hacer hoy mismo? Revisa el último dígito de tu número. Si es 4 o 5, comunícate con tu compañía antes de que termine octubre. Lleva tu identificación oficial y la CURP; muchas empresas ofrecen opciones en línea, por teléfono o en sucursal. Pregunta por el procedimiento, los canales seguros para enviar tus datos y qué pasa si detectas un error en la vinculación.
El objetivo del registro, según autoridades que han promovido medidas similares, es dificultar el fraude y el uso de líneas en delitos. Eso suena bien en teoría, pero en la práctica hay dudas legítimas: cómo se garantiza que los datos no se filtren, quién responde si una línea queda bloqueada por error y qué recursos tienen las personas afectadas. La CRT debería exigir a las empresas transparencia sobre los protocolos de seguridad y publicar informes claros sobre incidencias.
En barrios y mercados ya se escucha la queja: personas mayores que no tienen CURP a la mano, migrantes con trámites pendientes y usuarios que temen compartir datos por experiencias de fraudes anteriores. Si el registro se convierte en una puerta de entrada para excluir a sectores vulnerables, la política habrá fallado en su propósito social.
La recomendación práctica es sencilla: actúa ahora si te toca; exige información clara a tu proveedor; guarda comprobantes del trámite. Y en lo colectivo, pide a la CRT y a las autoridades que publiquen auditorías públicas sobre el manejo de estos datos. La seguridad no debe comprarse a costa de la privacidad ni de la exclusión.
Fuente: CRT.
