Redada en el Louvre destapa una red de entradas falsas y guías a gran escala

Una operación policial tras el famoso robo de octubre revela cómo se lucraban con turistas y agujereaban la confianza en el museo más visitado del mundo.

París — Una redada el 10 de febrero de 2026 en el entorno del Museo del Louvre desencadenó este jueves la caída del telón sobre una trama de venta de entradas falsificadas y sobreventa de visitas guiadas dirigida, según la investigación preliminar, especialmente a turistas chinos. La noticia fue confirmada por el propio museo y desvelada por el diario Le Parisien.

El museo informó en un comunicado: «La operación policial, llevada a cabo el martes 10 de febrero de 2026, fue tras un informe del Museo del Louvre, como parte de su política antifraude, y tras las conversaciones en curso entre el personal del museo y la Policía sobre prácticas fraudulentas». En base a la información de la que disponía el museo, se sospecha de la existencia de una red de fraude «a gran escala».

Los datos conocidos hasta ahora son contundentes y muestran la dimensión del problema:

  • Nueve detenidos, entre ellos dos empleados del museo y dos guías turísticos, sospechosos de participar en la venta de entradas falsas y la sobreventa de visitas guiadas, según Le Parisien.
  • Intervención de tres vehículos; 130.000 euros en efectivo incautados; casi 200.000 euros hallados en cuentas bancarias; y varias cajas de seguridad con cantidades de efectivo, según fuentes policiales citadas por la prensa.
  • Operaciones presuntamente focalizadas en circuitos turísticos concretos, con una clientela mayoritaria de visitantes internacionales.

Este nuevo escándalo se suma a una batería de problemas que han dejado al descubierto “fragilidades estructurales y de gestión” en el Louvre desde el robo de joyas del 19 de octubre de 2025, cuando ocho piezas de la Corona francesa valoradas en 88 millones de euros fueron sustraídas. Ese asalto ya había revelado fallos de coordinación, equipos insuficientes y sistemas de seguridad obsoletos.

Fecha Hecho Impacto
19/10/2025 Robo de ocho joyas de la Corona Alarma internacional; cuestionamiento de seguridad
Oct–Ene 2025–2026 Cierres parciales por vigas dañadas e inundación Daños en colecciones; reducción de aforo
Feb/10/2026 Redada policial por fraude de entradas y guías Detenciones; incautaciones; refuerzo de medidas antifraude

Frente a este panorama, la dirección del museo afirma haber puesto en marcha «un plan antifraude estructurado, que incluye un mapeo del fraude, diversas medidas preventivas y correctivas (legales, técnicas y de control) y el seguimiento de sus resultados». Entre las medidas ya anunciadas desde octubre figuran la creación de una dirección y un comité de seguridad, la instalación de 100 cámaras perimetrales y la presencia de puestos policiales móviles.

Pero para muchos expertos y trabajadores esas iniciativas llegan tarde y son insuficientes. «No es solo un problema de cámaras; es una cadena que va desde el control de accesos hasta la regulación de guías y intermediarios», comenta un vigilante del museo que pidió anonimato. Sindicatos y empleados en huelga han denunciado durante meses falta de personal y deterioro del edificio, factores que, según ellos, facilitaron tanto el robo como la expansión del fraude.

Las consecuencias son claras y múltiples:

  • Reputación golpeada: los turistas y agencias pueden desconfiar al reservar visitas y pagar por servicios externos.
  • Impacto económico: ventas engañosas y fraudes deterioran ingresos y generan costes legales y de reparación de imagen.
  • Riesgo para el visitante: consumidores estafados, pérdida de experiencia cultural y potenciales aglomeraciones por sobreventa.

¿Qué falta por hacer? Varios actores reclaman medidas concretas y rápidas:

  • Auditoría independiente sobre gestión y seguridad del museo.
  • Regulación y registro obligatorio de guías turísticos y agencias intermediarias.
  • Transparencia total en la venta de entradas: sistemas digitales verificables y control en puntos de acceso.
  • Refuerzo de personal de control y colaboración continua con la Policía para desarticular redes.

El caso también plantea una pregunta política: ¿quién responde cuando la joya cultural más preciada del país se ve rodeada de escándalos sucesivos? El Louvre, símbolo y motor del turismo francés, necesita soluciones estructurales, pero también confianza pública. Sin esta última, la galería corre el riesgo de que su fama se convierta en blanco fácil para organizadores de fraudes y delincuentes organizados.

Fuentes: comunicado del Museo del Louvre; reportes del diario Le Parisien; declaraciones policiales citadas en prensa. Seguiremos la evolución de las imputaciones y las medidas institucionales en próximas entregas.

Con información e imágenes de: Milenio.com