Claustro de Sor Juana rinde homenaje a Carmen Romano, la pianista que creó el dif y la filarmónica de la Ciudad de México

El Claustro de Sor Juana se convirtió en teatro de recuerdos y aplausos este 10 de febrero, día en que se conmemoró el centenario del nacimiento de Carmen Romano (1926-2000). Familiares, creadores y gestores culturales rindieron homenaje a la mujer que, desde el teclado del piano, saltó a la escena pública para tejer políticas sociales y proyectos culturales que todavía laten en México.

“Tocó las fibras más profundas del alma nacional”, dijo su hija Carmen Beatriz López-Portillo Romano en la ceremonia, citada por medios que cubrieron el acto. Se proyectó un fragmento de su aparición como concertista y se recordó a la mujer que a los 23 años interpretó el Concierto No. 1 de Mendelssohn en el Palacio de Bellas Artes y que, tras una grave enfermedad que truncó su carrera como concertista, transformó esa pasión en promoción cultural y ayuda social.

Lo que impulsó

  • dif y fonapas: A Carmen Romano se le atribuye el empuje decisivo para la creación del Fondo Nacional para Actividades Sociales (Fonapas) en 1977, antecedente del actual Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y su papel como promotora del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, el dif federal.
  • Cultura institucional: Fue pieza clave en la implementación de programas culturales y de vacunación, y en la gestación de infraestructuras como el centro cultural de Tijuana (Cecut), el Centro Cultural Ollin Yoliztli y la orquesta filarmónica de la Ciudad de México, según recuerdan familiares y organizadores del Festival Internacional Cervantino.
  • Festival International Cervantino: Su presidencia del patronato contribuyó a restaurar espacios como el Teatro Juárez y a traer a figuras internacionales, ayudando a consolidar al Cervantino como un gran encuentro cultural.

Una voz que redefinió el bienestar

Su hija rememoró la filosofía madre: el bienestar no es caridad, sino responsabilidad social. “Unir nutrición, salud y cultura en toda su dimensión”, dijo Carmen Beatriz, sintetizando la visión que convirtió programas asistenciales en políticas con alma cultural. En palabras de la familia, Romano promovió que el Estado cuidara a la familia con políticas integrales, y que la cultura fuera una puerta para elegir y valorar la vida.

Año Hecho
1926 Nace Carmen Romano
1950s Actuaciones como concertista y aparición en la película Siempre Tuya (1952)
1977 Impulso a Fonapas y participación en la creación del sistema que sería conocido como dif
Finales de 1970s y 1980s Impulso a proyectos culturales como el Cecut, Ollin Yoliztli y el fortalecimiento del Cervantino
2000 Fallece Carmen Romano

Matices y críticas

No todo en la biografía pública de Carmen Romano ha sido celebrado sin reservas. Su papel público como esposa del presidente José López Portillo la colocó en el ojo de la política; la gestión presidencial que acompañó terminó en una grave crisis económica para el país, y ese contexto ensombrece parte de la memoria colectiva. Además, su hija lamentó que, pese al impacto social de sus iniciativas, no exista aún un reconocimiento institucional amplio y claro que le atribuya el papel fundacional en el dif federal.

Legado y deuda pendiente

El homenaje en el Claustro de Sor Juana buscó recuperar esa vibración íntima que describen quienes la conocieron: la música como pulso del servicio público. Organizaciones culturales y familiares pidieron que el país reconozca con mayor claridad su contribución a la democratización de la cultura y al diseño de políticas públicas con sombra humana.

El dif cumplirá 50 años en 2027. Ese aniversario, señalaron participantes del homenaje, podría ser la ocasión para abrir un debate serio sobre la memoria institucional: qué se reconoce, a quiénes se les atribuye la creación de las políticas y cómo se preserva la historia completa, con sus luces y sus sombras.

Conclusión

El centenario de Carmen Romano dejó en el Claustro una mezcla de aplauso y reclamo. Aplauso por una mujer que convirtió su vocación musical en proyectos que cambiaron vidas. Reclamo por la ausencia de un reconocimiento público definitivo y por el necesario balance histórico. Entre la música y la política, su figura sigue provocando preguntas: ¿cómo recordamos a quienes imaginaron el bienestar colectivo y qué hacemos para que esas ideas perduren más allá de la foto institucional?

Con información e imágenes de: Milenio.com