Rafael ramírez denuncia entrega de la riqueza petrolera a empresas estadounidenses
El exministro de Petróleo y Minería Rafael Ramírez advirtió sobre un «robo masivo» que, dijo, está devastando a Venezuela tras el acuerdo petrolero anunciado entre Estados Unidos y Caracas. Según reportes de Reuters y declaraciones recogidas por France 24, el pacto otorga a compañías estadounidenses el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas, cerca del 20% del total del país.
Para Ramírez, entrevistado en France 24, se trata de una transferencia de poder que recuerda a vender el motor de una casa para pagar facturas urgentes: puede aliviar una emergencia momentánea pero deja a la familia sin capacidad de generar ingresos a largo plazo. Su crítica no es solo retórica. Datos recopilados por agencias como Reuters confirman que la reapertura del sector a empresas extranjeras busca reactivar la producción tras años de declive, pero también plantea riesgos palpables.
En términos prácticos, el control mayoritario por parte de firmas estadounidenses puede traducirse en decisiones sobre inversiones, contratación y ventas que escapan al escrutinio público venezolano. Eso tiene impacto directo en la vida cotidiana: menos recursos para escuelas, hospitales e infraestructura si las ganancias no se gestionan con transparencia. Al mismo tiempo, expertos consultados por medios independientes reconocen el potencial positivo de una revitalización petrolera: empleo, inversión y divisas necesarias para importar medicinas y alimentos.
El debate, por tanto, no es binario. Como advierte Ramírez en France 24, hay que evitar que la urgencia económica se convierta en cedimiento estructural. Reuters ha señalado que las negociaciones buscan también compensaciones diplomáticas y la normalización de relaciones. Eso exige contrapesos claros: auditorías públicas, cláusulas que protejan empleo local, inversiones sociales vinculadas a la producción y mecanismos que eviten la fuga de capitales.
La ciudadanía y las instituciones democráticas deben exigir dos cosas al mismo tiempo: aprovechar la oportunidad para mejorar servicios básicos y proteger los recursos estratégicos del país. Si no, la metáfora se consolida: vender la gallina de los huevos de oro para comprar el pan de un día.
Fuente: France 24 y Reuters.
