Senado aprueba proyecto de Milei: jornada de 12 horas, menos indemnizaciones y mayor control sindical

La madrugada del 12 de febrero, el Senado dio media sanción al paquete conocido como Ley de Modernización Laboral impulsado por el presidente Javier Milei. Lo que sigue ahora es la Cámara de Diputados, mientras sindicatos y trabajadores evalúan medidas de fuerza.

La norma, una de las más polémicas del gobierno, propone cambios profundos en la vida laboral cotidiana: jornadas más largas, límites a las huelgas, recorte en las herramientas económicas de los trabajadores y una reconfiguración del mapa de convenios colectivos. A continuación, qué contiene el proyecto y cómo puede afectar a la gente.

En qué consiste la reforma

  • Jornada de 12 horas: El texto modifica el artículo 198 de la Ley de Contrato de Trabajo para permitir que, por acuerdo entre empleador y trabajador, la jornada máxima llegue a 12 horas diarias, con un descanso semanal de 35 horas. Se habilita un banco de horas para compensar jornadas largas con días más cortos o francos.
  • Vacaciones y descansos: Las vacaciones podrían fraccionarse en períodos no inferiores a siete días, y ser rotativas; además el trabajador tendrá al menos un período de verano cada tres años coincidente con las vacaciones escolares.
  • Licencias por enfermedad: Si la baja se debe a actos voluntarios o de riesgo, el salario se cubre al 50% durante tres meses (sin cargas) o seis meses (con cargas). Si no fue por acto voluntario de riesgo, la cobertura sería del 75% en los mismos plazos. Las recaídas solo se renuevan si pasan más de dos años entre episodios.
  • Indemnizaciones por despido: Se cambia la base de cálculo: quedan fuera del cómputo conceptos como aguinaldo, vacaciones, premios y otros pagos no mensuales habituales, lo que reduce los montos. Además, las condenas laborales podrían pagarse en cuotas: hasta 6 pagos para grandes empresas y 12 para pymes. Se crearía un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) con aportes empresariales para cubrir eventuales despidos.
  • Derecho a huelga y esenciales: Se amplía la lista de sectores considerados esenciales: además de salud y servicios básicos ya existentes, se incluyen telecomunicaciones, aeronáutica, comercio, servicios portuarios, aduanas, migraciones y educación (excepto universidades). En caso de paro no podrá prestarse menos del 75% del servicio. Se introduce la figura de “servicios de importancia trascendental” que deben garantizar al menos el 50% de su funcionamiento (transporte, bancos, industria farmacéutica, agro, minería, construcción, medios, entre otros).
  • Representación sindical: Asambleas y congresos de delegados no podrán afectar el normal funcionamiento de la empresa y requerirán autorización del empleador. Se tipifican como “muy graves” bloqueos, tomas y acciones que coarten la libertad de trabajo de terceros. También se habilita la personería gremial a sindicatos de empresa que superen en afiliados al sindicato preexistente durante al menos seis meses.
  • Convenios colectivos: Se elimina la extensión automática del convenio tras su vencimiento; los convenios perderían vigencia al expirar salvo en condiciones mínimas de trabajo. Además, los convenios de empresa prevalecerían sobre los de escala sectorial.
  • Financiación al cine: Los artículos 210 y 211 proponen eliminar la financiación al Fondo de Fomento Cinematográfico, afectando al INCAA; una corrección parlamentaria postergó el corte hasta enero de 2028.

Qué dicen los números y los plazos

El Senado dio aprobación el 12 de febrero y ahora la iniciativa va a Diputados. El oficialismo busca que se trate antes del 1 de marzo, cuando se abrirá el período de sesiones ordinarias 2026. La CGT adelantó una reunión extraordinaria del consejo directivo para el 16 de febrero para definir una posible huelga general de 24 horas, ante la posibilidad de que Diputados trate el proyecto la próxima semana, según informó la agencia EFE/MD.

Impacto en la vida cotidiana: ejemplos concretos

  • Un trabajador que hoy cumple 8 horas podría acordar jornadas de 12 horas en su convenio de empresa; eso significa menos tiempo libre, mayores riesgos de fatiga y menos márgenes para la vida familiar o el estudio.
  • Quien sea despedido verá la indemnización calculada sobre una base más reducida; para quienes dependen de ese ahorro para reinsertarse, la pérdida puede ser decisiva.
  • En caso de enfermedad no laboral, la caída al 50% o 75% del salario por meses fragiliza la red de contención económica de hogares con ingresos bajos o cargas familiares.
  • La eliminación progresiva de fondos al cine afectará proyectos culturales y puestos de trabajo en producción audiovisual.

Lo que promete el gobierno y lo que alertan los críticos

El Ejecutivo plantea que la reforma moderniza el mercado laboral, flexibiliza las condiciones para generar empleo formal y reduce litigios judiciales. Sus defensores sostienen que permitir acuerdos más flexibles entre partes atraerá inversiones y dinamizará sectores estancados.

Los sindicatos, organizaciones de derechos laborales y expertos en salud ocupacional advierten lo contrario: mayor precarización, menos protección ante despidos, restricciones al derecho de huelga y riesgos sanitarios por jornadas extensas. También señalan una concentración de poder en negociación a nivel de empresa que puede debilitar la negociación colectiva sectorial.

Qué sigue y cómo participar

La ley aún no está sancionada: debe ser tratada por la Cámara de Diputados. La tensión social ya se siente: la CGT analiza medidas, y organizaciones gremiales y sociales llaman a movilizaciones. Si te preocupa cómo impactará esta reforma en tu sector, consulta a tu sindicato o a la delegación de trabajo local, participa en asambleas y exige transparencia sobre las negociaciones que afectan condiciones laborales.

Fuentes: texto del proyecto aprobado en el Senado (12/02), declaraciones de la CGT y cobertura de la agencia EFE/MD.

Con información e imágenes de: Milenio.com