Exgobernador de baja california enfrenta nueva etapa de investigación por presunto huachicol fiscal
El exfuncionario señalado permanece vinculado a proceso por su posible participación en el llamado huachicol fiscal, y las indagatorias en su contra siguen abiertas, informaron la Fiscalía General de la República (FGR) y el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Según reportes oficiales de la FGR y del SAT, las pesquisas se centran en redes que presuntamente habrían usado esquemas de facturación y triangulación para evadir impuestos relacionados con comercialización de combustibles. Los fiscales han recabado documentación y realizan diligencias que podrían ampliar las responsabilidades más allá del exgobernador.
El caso no es solo un drama legal: tiene impacto directo en la economía local y en la confianza ciudadana. Si las acusaciones prosperan, significaría resquebrajar recursos públicos que deberían destinarse a servicios básicos como salud y seguridad. Como metáfora, es como si alguien vaciara un aljibe gota a gota; al principio no se nota y al final falta agua para todos.
La FGR ha mantenido cautela al hablar de avances y el SAT ha señalado la necesidad de robustecer controles fiscales para evitar que este tipo de prácticas se repitan. Organizaciones ciudadanas consultadas por este medio piden transparencia en el proceso y que las investigaciones sean exhaustivas, no selectivas.
En el terreno político, el caso reaviva un debate más amplio sobre rendición de cuentas en los gobiernos estatales y la capacidad del sistema judicial para sancionar delitos económicos sin caer en persecuciones partidistas. Delegar en la ley y fortalecer la fiscalización son, según especialistas citados por la FGR, pasos imprescindibles para recuperar recursos y confianza.
Mientras tanto, la investigación continúa y la ciudadanía espera que las instituciones actúen con rigor y prontitud para esclarecer responsabilidades y reparar el daño al interés público.
