Alerta en oaxaca por homicidio del director de un medio local en pinotepa

Pinotepa Nacional, Oaxaca. — La tarde de este viernes el director del medio digital Pinotepa Comunica, Hamurabi Huesca, fue asesinado tras un ataque armado que, según reportes locales, sacudió a esta comunidad de la costa oaxaqueña. La noticia, confirmada por el propio medio y por autoridades estatales, vuelve a poner en evidencia la fragilidad de la seguridad para periodistas en el país.

En un comunicado, Pinotepa Comunica informó que Huesca —conocido por su cobertura de asuntos comunitarios y de interés público— recibió el ataque mientras realizaba labores periodísticas. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca confirmó que se abrió una carpeta de investigación por homicidio y que se realizan diligencias en el lugar de los hechos.

Organizaciones defensoras de la libertad de expresión, entre ellas Artículo 19 y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), exigieron a las autoridades una investigación pronta, exhaustiva y transparente. “No se trata sólo de un crimen más; es un golpe directo a la información local y al derecho de la ciudadanía a estar informada”, señaló en su pronunciamiento Artículo 19.

Los datos oficiales mantienen un patrón claro: México es uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo en América Latina. La impunidad por agresiones y asesinatos contra comunicadores sigue siendo elevada. En el caso de Oaxaca, las fiscalías estatales han recibido alertas y recomendaciones para implementar medidas preventivas que, con frecuencia, no se traducen en protección efectiva para quienes cubren temas sensibles como corrupción, seguridad y derechos comunitarios.

La muerte de Huesca tiene un impacto directo en la vida cotidiana de Pinotepa. Los medios locales no solo informan; son hilos que conectan a la comunidad con servicios, denuncias y demandas. Cuando un periodista es silenciado, se rompe una parte de esa red: menos vigilancia sobre la gestión pública, menos espacios para la denuncia ciudadana y mayor costumbre de la violencia como respuesta ante conflictos sociales.

Desde una mirada crítica pero constructiva exigimos que la Fiscalía de Oaxaca rinda cuentas claras sobre los avances de la investigación. Las autoridades federales también deben activar los mecanismos de protección para el resto del equipo de Pinotepa Comunica y para otros periodistas de la región, y garantizar que no se repita la costumbre de reaccionar sólo después de la tragedia.

Este hecho recuerda que la protección a periodistas no es un asunto técnico ni administrativo: es una política pública que salva vidas y fortalece la democracia. Las autoridades municipales, estatales y federales deben coordinarse, transparentar acciones y escuchar a las familias y colegas de la víctima. La sociedad civil, los medios y las universidades tienen que impulsar propuestas de seguridad comunitaria y apoyo psicosocial para quienes trabajan en el terreno.

El caso de Hamurabi Huesca exige más que condolencias: pide justicia efectiva, investigación sin filtros y medidas reales contra la impunidad. Mientras tanto, la comunidad de Pinotepa y los lectores de Pinotepa Comunica afrontan el duelo y la incertidumbre, y el país vuelve a medir su compromiso con la libertad de expresión.

Fuente: Pinotepa Comunica; Fiscalía General del Estado de Oaxaca; Artículo 19; Comité para la Protección de Periodistas.

Con información e imágenes de: informador.mx