La tarifa del tren AIFA-Pachuca pega en el bolsillo tras acabar los descuentos
Por: Redacción
Tras casi seis meses con precios promocionales, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) confirmó el fin de los descuentos para el servicio ferroviario que conecta la terminal con Pachuca. El resultado para quienes usan el tren diariamente es simple: pagarán mucho más. Así lo indica el comunicado del propio AIFA, que detalla el ajuste tarifario y justifica la medida por la necesidad de recuperar costos operativos.
Para cientos de viajeros, la noticia cayó como un golpe inesperado. «Antes pagaba menos y podía llegar sin tanto apuro económico; ahora tendré que replantear si sigo usando el tren todos los días», dice María, trabajadora del sector salud en Pachuca que viaja al aeropuerto con frecuencia. Esa sensación de tener que elegir entre transporte o presupuesto no es una anécdota: afecta a personal de servicios, comerciantes y familias que ya ajustaban cuentas para afrontar el costo de la vida.
La decisión, anunciada por el propio operador del AIFA y recogida por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, expone una tensión clásica: sostenibilidad económica frente a accesibilidad social. Un servicio de movilidad eficiente y limpio no puede sostenerse a pérdida indefinida, pero retirar subsidios sin medidas compensatorias es como quitar la escalera a quien sube: deja a mucha gente en el mismo lugar.
El impacto no es solo individual. El aumento puede empujar a usuarios hacia opciones más caras o menos seguras, aumentar la demanda de taxis y autobuses y, en la práctica, reducir la ventaja ambiental de tener un enlace ferroviario con el aeropuerto. Organizaciones ciudadanas y académicos consultados por este diario señalan la necesidad de transparencia en la estructura de costos y de evaluar tarifas sociales que protejan a trabajadores y estudiantes.
La administración del AIFA insiste en que el ajuste permitirá mejorar frecuencias y mantenimiento; la SICT, por su parte, ha pedido a las autoridades locales coordinar subsidios focalizados. Ambas posiciones son legítimas, pero la discusión pública exige cifras claras: cuánto costó realmente operar el tren en periodo promocional, cuánto se incrementa la tarifa y qué mecanismos habrá para proteger a quienes menos pueden pagar. Exigir esos datos no es revancha, es rigor.
Medidas concretas que proponen especialistas y colectivos incluyen tarifas diferenciadas para trabajadores del aeropuerto y estudiantes, pases mensuales con descuento y auditorías de eficiencia operativa. También plantean acompañar el cambio con campañas de información y mesas de diálogo con sindicatos y comerciantes de Pachuca.
La lección aquí es política tanto como técnica. Si la movilidad es una política pública, sus decisiones deben construirse con la gente, no solo sobre la gente. El tren AIFA-Pachuca puede seguir siendo una apuesta por la conectividad y el transporte sostenible; pero para lograrlo hace falta un diseño tarifario que no deje a nadie en el andén.
Fuentes: comunicado del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y testimonios de usuarios.
