Morena devora al PRI: en una década le arrebató gobernadores, padrón y bastiones

En poco más de diez años el partido guinda pasó de ser una alternativa emergente a la fuerza dominante: más de 10 millones de afiliados, gobernadores tricolores que migraron y estados históricos rendidos al nuevo “partidazo”.

Los padrones oficiales y la investigación periodística lo confirman: Morena no solo ganó elecciones, construyó una maquinaria de afiliación que en dos años explotó. De acuerdo con la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE y la revisión informativa de MILENIO, el registro morenista pasó de 2,322,136 afiliados en 2023 a 10,746,583 en 2025. En contraste, el PRI sufrió una caída dramática respecto a sus registros previos tras depuraciones y migraciones masivas hacia la cuartatransformación o sus aliados.

Partido Padrón 2023 Padrón 2025 Fuente
Morena 2,322,136 10,746,583 INE / MILENIO
PRI (referencias) 1,411,889 (2023) / 6.3 M (2017) 917,138 (nov 2025) / 113,000 (depuración informe) INE / análisis periodístico
Resto de partidos (total) ≈2.6 millones (sumados) en 2025 INE

Las cifras muestran dos realidades simultáneas: una expansión morenista imparable y la fragmentación o erosión del PRI y otras fuerzas tradicionales. El resultado se traduce en poder territorial y operatividad electoral que no sólo se mide en votos, sino en presencia casa por casa, cuadros locales y control de estructuras estatales.

  • Bastiones que cambiaron de color: Guanajuato y Chihuahua tienen hoy más afiliados de Morena que el padrón nacional del PAN; Jalisco concentra más morenistas que todo el padrón de Movimiento Ciudadano.
  • La fábrica electoral mexiquense: en el Estado de México Morena registra cerca de 1.9 millones de afiliados frente a 234 mil priistas, un vuelco histórico tras casi un siglo de dominio tricolor.
  • Gobernadores y cuadros priistas que migraron: figuras que otrora fueron emblema del PRI ahora colaboran con la Cuarta Transformación o sus aliados, debilitando aún más la base tricolor.
  • Movilización y vigilancia: con más de 10 millones de militantes, Morena cuenta con un ejército para votar, vigilar urnas y operar en lo local, ventaja táctica para 2026.

Matices y contexto: los padrones pueden variar por depuraciones, actualizaciones y criterios del INE. Algunas cifras oficiales de 2017 y 2020 difieren según validaciones; sin embargo la tendencia es clara: el morenismo ha concentrado afiliación y presencia territorial en una escala inédita en la historia moderna del país.

Impacto en la vida cotidiana: el cambio de color de los municipios y estados modifica prioridades presupuestales, programas sociales y carreteras de acceso para ciudadanos. Cuando cuadros locales cambian de bandera, también mutan las rutas de empleos, contrataciones y atención institucional. Para la oposición, la pérdida de base significa menos estructura para organización social y menor capacidad de fiscalizar desde lo local.

Lo que viene: este 2026 el INE decidirá si nuevas organizaciones alcanzan registro nacional y cómo quedan depurados los padrones. Mientras tanto, la maquinaria morenista seguirá capitalizando su ventaja organizativa, pero también enfrenta el reto de transformar esa masa de afiliados en políticas públicas efectivas y responsables.

Conclusión: Morena no solo ganó elecciones, construyó un padrón y una presencia territorial que le permitió devorar al viejo PRI en muchos frentes. Es un triunfo numérico y operativo, pero también un desafío: la legitimidad plena depende ahora de que esos números se traduzcan en resultados tangibles para la ciudadanía y en instituciones fuertes, no solo en siglas dominantes.

Con información e imágenes de: Milenio.com