Padres de Ayotzinapa marchan en la capital: 12 años sin saber quién ordenó la desaparición
Cientos de personas acompañaron a los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa en un recorrido por Paseo de la Reforma hasta el Zócalo capitalino para exigir una vez más la verdad y justicia por la desaparición ocurrida en septiembre de 2014. Los familiares, organizados en el Colectivo de Familiares de los 43, recordaron que han pasado 12 años sin que se identifique con claridad a los responsables que ordenaron el crimen.
“No pedimos venganza, pedimos justicia y verdad”, dijo una madre durante la marcha, según testimonios recabados por el Colectivo. El reclamo apunta directamente a la Fiscalía General de la República (FGR) y a las autoridades locales, cuya actuación ha sido cuestionada reiteradamente por organismos internacionales.
El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han documentado inconsistencias en las investigaciones desde años atrás; sus informes señalan fallas en la preservación de la escena, omisiones en la recolección de pruebas y posibles vínculos entre autoridades municipales y grupos criminales. Amnistía Internacional también ha pedido a las autoridades mexicanas que aclaren plenamente la cadena de mando y adopten las recomendaciones pendientes.
En el acto de hoy se exigió que la FGR dé pasos concretos: abrir líneas de investigación nuevas e independientes, proteger a testigos y familiares, y acatar las recomendaciones internacionales. Los padres recordaron las detenciones que sí se han realizado, pero matizaron que los arrestos no reemplazan la identificación de quienes ordenaron la desaparición ni la reparación integral a las víctimas.
La impunidad, dijeron los familiares, tiene un costo social: erosiona la confianza en las instituciones y normaliza la violencia como herramienta de control político y económico. “Cuando no hay respuestas, el miedo se hace normal; la impunidad es caldo de cultivo para más crímenes”, señaló un activista presente, citando los diagnósticos del GIEI.
El reclamo de hoy combina memoria y urgencia. Además de la marcha, las familias anunciaron que seguirán impulsando iniciativas legales y sociales para empujar a la FGR y al Estado a cumplir con las recomendaciones de organismos internacionales. Insisten en que la búsqueda de la verdad es una demanda colectiva que trasciende consignas: afecta la seguridad, la justicia y la posibilidad de convivencia democrática en el país.
En el Zócalo, frente a miles de asistentes, los padres dejaron una consigna clara: no habrá olvido mientras no se sepa quién ordenó la desaparición. La prensa y la sociedad civil, concluyeron, deben mantener la atención para que la investigación no vuelva a quedarse a medias.
