Imss llamará a pacientes para operar en noches y fines de semana; busca reducir listas de espera
El Instituto Mexicano del Seguro Social contactará por teléfono a quienes tienen cirugías pendientes para ofrecer turnos en horarios extraordinarios; la medida acelera atención, pero plantea dudas sobre seguridad y condiciones laborales.
El IMSS informó que comenzará a llamar por teléfono a pacientes con fechas lejanas o pendientes de agendar para ofrecerles cirugías en horas nocturnas y durante fines de semana. La estrategia, comunicada por el propio instituto, busca abatir la acumulación de procedimientos pospuesta desde la pandemia y mejorar el acceso a intervenciones quirúrgicas básicas y programadas.
En los hechos es un doble reconocimiento: por un lado, admite el rezago quirúrgico que enfrenta la red pública; por otro, apuesta a ampliar tiempos de quirófano sin aumentar necesariamente la infraestructura. La Secretaría de Salud, en distintos informes, ha señalado que la pandemia dejó retrasos significativos en consultas y cirugías, por lo que iniciativas para recuperar capacidad son urgentes.
Para muchos pacientes la idea suena a alivio: aceptar un turno en sábado puede significar dejar de esperar meses. María, derechohabiente de la Ciudad de México que prefirió no dar su apellido, contó a este periódico que le ofrecieron una fecha en domingo y aunque le preocupa el viaje y el apoyo familiar, prefiere no seguir en la lista. “Si me llaman y me dicen que es en fin de semana, voy. Ya estoy cansada de esperar”, dijo.
Sin embargo, la medida también abre interrogantes que el IMSS deberá responder con claridad. ¿Cómo se garantizará que operar de noche no aumente riesgos por fatiga del personal o por turnos extendidos? ¿Habrá incentivos y contratación de más anestesiólogos, enfermeras y instrumentistas, o se exigirá horas extras al personal ya sobrecargado? ¿Quién asumirá los costos logísticos para pacientes que viven lejos y dependen del transporte público?
Los expertos consultados por este diario recuerdan que la eficiencia no es sinónimo de prisa. Operar fuera de horario puede mejorar productividad si se acompaña de recursos humanos adecuados, protocolos estrictos y controles de calidad. Sin esa combinación, advierten, se corre el riesgo de trasladar el problema sin resolver sus causas de fondo: falta de quirófanos, equipos y personal estable.
Desde el punto de vista institucional, la iniciativa tiene ventajas políticas y prácticas: permite mostrar una respuesta expedita y aliviar presión en lista de espera. Pero también es un parche temporal si no viene acompañado de inversión sostenida. Como metáfora, se parece a aumentar turnos de cocina para atender más comensales sin ampliar la cocina ni contratar cocineros: el volumen sube, pero el horno y las manos pueden no dar abasto.
El IMSS aseguró que las llamadas serán voluntarias y que el paciente podrá aceptar o rechazar la nueva fecha sin perder su lugar en la lista. También indicó que mantendrá protocolos de seguridad y seguimiento posoperatorio. No obstante, organizaciones médicas y sindicatos deberán vigilar que el operativo no se convierta en excusa para exprimir horarios laborales ni para descuidar standards clínicos.
En definitiva, la apertura de quirófanos nocturnos y dominicales puede significar un alivio real para miles de derechohabientes, siempre que se combine con transparencia, supervisión y refuerzo de personal e infraestructura. El éxito de la estrategia dependerá de detalles operativos que el IMSS y la Secretaría de Salud deben transparentar pronto, porque la salud no es un reloj que solo corra más rápido: es un servicio que exige condiciones para funcionar bien.
Fuente: IMSS; Secretaría de Salud.
