Alerta máxima: simón provoca inundaciones y deslaves en Acapulco
Acapulco, Guerrero. Las primeras secuelas del huracán Simón ya golpean la costa del Pacífico. En las últimas horas las lluvias intensas generaron inundaciones en colonias bajas y deslizamientos en zonas serranas que afectaron viviendas, comercios y tramos carreteros, según reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Protección Civil de Guerrero.
Calles anegadas, vehículos varados y al menos varias viviendas con daños parciales son el saldo preliminar que registran brigadas municipales. “Se nos vino el agua por la madrugada, el lodo entró hasta la cocina; tuvimos que sacar colchones y enseres”, relató María López, vecina de la colonia Zapata, en el sur de Acapulco. Testimonios como este coinciden con imágenes compartidas por la Policía Municipal y Protección Civil, que han desplegado operativos de rescate y apoyo.
Conagua informó que Simón mantiene su desplazamiento hacia la costa y continuará provocando lluvias puntuales intensas en Guerrero y Jalisco. En Puerto Vallarta, el Ayuntamiento y Protección Civil Jalisco activaron la instalación de refugios temporales, colocación de sacos de arena y reforzamiento de ventanas en comercios y viviendas cercanas al litoral, mientras la ciudadanía se prepara ante la posibilidad de un mayor empeoramiento del fenómeno meteorológico.
Aunque las autoridades estatales han movilizado recursos, persisten fallas en la capacidad de respuesta preventiva. Vecinos y activistas señalaron la falta de mantenimiento en drenajes pluviales y la ausencia de campañas de evacuación más tempranas en comunidades serranas vulnerables. “No basta con llegar cuando el agua ya entró; hacen falta obras, limpieza de barrancas y un sistema de alertas que llegue a quienes no tienen luz o internet”, dijo a este diario un representante del Comité Ciudadano de Emergencias de Acapulco.
En clave institucional, el gobernador de Guerrero informó sobre la habilitación de albergues y el envío de maquinaria para abrir carreteras obstruidas, mientras que la Secretaría de Marina colocó embarcaciones a la espera de solicitudes de auxilio. No obstante, fuentes de Protección Civil advierten que el número y la ubicación de refugios aún son insuficientes para albergar a la población en caso de evacuaciones masivas.
Frente a la emergencia, especialistas consultados por este medio recomiendan medidas prácticas: evitar cruzar corrientes de agua, no permanecer en domicilios con techos endebles, y acudir a refugios oficiales identificados por Protección Civil. También convocan a autoridades federales y estatales a transparentar presupuestos y cronogramas de mantenimiento para drenajes y bordos, una inversión que podría reducir daños en próximas temporadas.
La población costera se prepara a la espera del pronóstico actualizado de Conagua. Mientras tanto, organizaciones civiles y vecinos coordinan cadenas de protección civil comunitaria para apoyar a los más afectados: desde el traslado de personas con movilidad reducida hasta la recolección de alimentos y medicinas. Esta es una tormenta que, más allá del viento y la lluvia, vuelve a poner en evidencia viejas deudas en infraestructura y prevención.
Reportó: Redacción local, con información de la Comisión Nacional del Agua y Protección Civil de Guerrero.
