Hecho en México se convierte en política pública integral y busca cerrar la puerta a las importaciones innecesarias

Ciudad de México. Lo que durante décadas fue un sello en cajas y anuncios ahora aspira a ser el motor industrial del país: “Hecho en México” dejó de ser solo una campaña para promocionar productos nacionales y se transformó en una política pública integral destinada a desarrollar empresas y cadenas de proveeduría local, dice Bárbara Botello, responsable del programa (entrevista con MILENIO).

La reconversión no es cosmética: el relanzamiento formal se plasmó en el Acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 17 de febrero de 2025, que fijó reglas de uso para las marcas de certificación Hecho en México y Made in Mexico y buscó simplificar trámites para que más productos nacionales porten el sello (DOF, 17/02/2025). El Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, publicado también en el DOF el 15 de abril de 2025, puso la iniciativa entre sus prioridades y le dio marco estratégico.

Lo clave en pocas líneas

  • Más de 4,000 empresas y 6,000 productos ya cuentan con el distintivo, según la responsable del programa, Bárbara Botello (entrevista con MILENIO).
  • Objetivo declarado: producir lo que el país consume y reducir las importaciones “en lo que se pueda”, en línea con el Plan México y con el respaldo del secretario de Economía Marcelo Ebrard y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo (comunicado de la Secretaría de Economía).
  • Requisitos para obtener la certificación: cumplimiento de la agenda 2030, procesos de sustentabilidad e inclusión, pago de impuestos al corriente e innovación, asegura Botello.

¿Qué cambió realmente?

Antes “Hecho en México” era una etiqueta de marketing; ahora se busca que sea una política pública con instrumentos: reglas en el DOF, mayor coordinación interinstitucional, vinculación con gobiernos estatales y cámaras, y acciones dirigidas a fortalecer a las micro, pequeñas y medianas empresas para que se integren a cadenas de valor nacionales (Secretaría de Economía).

Fecha Evento
17 feb 2025 Publicación en el DOF del Acuerdo que reglamenta las marcas de certificación Hecho en México y Made in Mexico
15 abr 2025 Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 incluye la estrategia como prioridad (DOF)
2026 (plan) Transición a fase de desarrollo empresarial: capacitaciones, mentores, ferias internacionales y Día Nacional Hecho en México (anunciado por Botello)

Lo que promete y por qué importa

La apuesta es potente: más producción local puede traducirse en empleos, encadenamientos productivos y menor vulnerabilidad frente a shocks externos. “Mientras más hagamos en México, mejor le irá a nuestra economía. Con ello tendremos más empleos y mejor calidad de vida y bienestar”, subrayó Marcelo Ebrard en el comunicado de la Secretaría de Economía.

Además, algunas cadenas comerciales han comenzado a reservar anaqueles exclusivos para productos con el sello, aumentando visibilidad y posibilidad de ventas inmediatas para empresas certificadas.

Pero no todo es color de rosa

  • Resistencia a la digitalización. Muchas pequeñas empresas no están en plataformas, no usan códigos de barras ni QR; la transición al comercio digital será dolorosa para quienes viven de ventas directas en tianguis y mercados locales.
  • Riesgo de protección mal diseñada. Si la política se vuelve solo un paraguas proteccionista sin competitividad, consumidores podrían pagar más por menos variedad.
  • Fiscalización y credibilidad. El sello solo vale si los controles son rigurosos: verificar origen, cumplimiento ambiental y laboral y evitar fraudes será clave.
  • Brecha entre promesa y ejecución. Simplificar trámites y entregar capacitaciones exige recursos y coordinación en estados con capacidades administrativas limitadas.

¿Qué se hará en 2026?

  • Fase de desarrollo empresarial: capacitaciones intensivas y mentores para pymes.
  • Participación en ferias internacionales para abrir mercados.
  • Reducción de intermediarios y apoyo para integrar cadenas productivas locales.
  • Creación de un Día Nacional Hecho en México para impulsar consumo interno.

Un llamado a la sociedad y a las autoridades

La transformación de un sello de imagen en una política pública es como ponerle motor a una bicicleta: puede convertirla en una pequeña máquina de consumo interno, pero necesita combustible, mantenimiento y reglas claras para no convertirse en promesa chata. La ciudadanía puede empujar pagando atención a lo que compra y exigiendo transparencia; las autoridades deben garantizar controles, evaluar resultados y apoyar la transición digital de las pymes.

Si el objetivo es claro —producir lo que consumimos y depender menos del exterior—, el camino requiere más que un distintivo en la caja: necesita inversión, mano de obra calificada, logística y una fiscalización que no deje espacio a la coyunda política. De lo contrario, “Hecho en México” corre el riesgo de quedarse en un bonito logo sin dientes.

Fuentes: entrevista con Bárbara Botello publicada en MILENIO; Acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación, 17 de febrero de 2025; Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, publicado en el DOF el 15 de abril de 2025; comunicado de la Secretaría de Economía con declaraciones de Marcelo Ebrard.

Con información e imágenes de: Milenio.com