G7 anuncia liberación conjunta de 100 millones de barriles para contener el precio del crudo, pero la medida tiene límites

Decisión coordinada busca aliviar precios antes del invierno del hemisferio norte; expertos y organizaciones cuestionan alcance y transparencia

Este 2 de octubre, el G7 acordó liberar de forma conjunta 100 millones de barriles de petróleo y diésel con el objetivo explícito de apuntalar los mercados y reducir los precios internacionales del crudo y sus derivados. La iniciativa, respaldada por la Agencia Internacional de la Energía, pretende ofrecer un alivio inmediato de cara al invierno en el hemisferio norte.

En la rueda de prensa, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los precios bajarán pronto porque el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz terminará en el corto plazo, según declaraciones oficiales de la Casa Blanca. Sin embargo, analistas consultados por este diario, y datos de la Agencia Internacional de la Energía, advierten que los 100 millones de barriles representan, a lo sumo, alrededor de un día de consumo mundial, por lo que el efecto puede ser coyuntural y de corta duración.

La medida tiene efectos positivos evidentes: una liberación coordinada puede ejercer presión a la baja en los precios spot y ofrecer un respiro a hogares y empresas que enfrentan facturas más altas por la energía. Para familias que dependen del transporte privado o para sectores como la agricultura y el transporte público, una caída temporal en los combustibles se traduce en alivio inmediato.

No obstante, el costo político y técnico también es real. Expertos en energía de universidades y centros de investigación señalan que sin mecanismos claros de distribución y transparencia es probable que el beneficio termine concentrándose en los mercados financieros y no en los consumidores más vulnerables. Además, la medida no resuelve el problema de fondo: la dependencia estructural de los combustibles fósiles y la vulnerabilidad a choques geopolíticos.

Organizaciones como la Agencia Internacional de la Energía han impulsado estas salidas tácticas en el pasado, pero subrayan la necesidad de acompañarlas con políticas públicas que protejan a hogares de bajos ingresos, refuercen reservas estratégicas y aceleren inversiones en eficiencia y energías renovables. De lo contrario, el alivio será transitorio y las volatilidades volverán en cuanto se restablezcan los flujos normales o suba la demanda.

El comunicado del G7 no detalla el reparto por países ni los criterios para la venta en mercados spot, lo que aumenta las dudas sobre la eficacia y equidad de la medida. Desde un enfoque crítico y constructivo, este periódico insiste en que, junto a salidas de emergencia como esta, los gobiernos deben presentar planes claros que incluyan protección social, transparencia en la gestión de reservas y una hoja de ruta hacia la descarbonización que reduzca la necesidad de recurrir a parches cada vez que suben los precios.

Fuentes: comunicado del G7, Agencia Internacional de la Energía y declaraciones de la Casa Blanca.

Con información e imágenes de: France 24