Entre ruinas y plegarias, rescate apela a un milagro para hallar sobrevivientes
A tres días del devastador terremoto que sacudió varios estados de Venezuela, la búsqueda de vidas entre el concreto colapsado se ha convertido en una carrera contra el tiempo y la desmoralización.
Las escenas se repiten: manos curtidas por jornadas que no terminan, perros de búsqueda que no pierden la esperanza, y máquinas que remueven toneladas de escombros mientras las familias observan con la mirada fija en un mismo punto. Rescatistas profesionales, brigadas voluntarias y vecinos organizados trabajan sin descanso. “La mayoría de los heridos llegan al Hospital Vargas en condiciones críticas y con necesidades que superan nuestra capacidad inmediata”, señala el Dr. Fernando Carrera Viñoles, médico internista y jefe del servicio de medicina interna 1 del Hospital Vargas en Caracas.
Tres factores definen la operación en estas horas:
- Tiempo: la ventana para hallar sobrevivientes se estrecha con cada hora que pasa.
- Recursos: falta de maquinaria pesada, equipo especializado y suministro eléctrico en zonas clave dificulta los trabajos.
- Coordinación: la mezcla de brigadas oficiales, militares y colectivos civiles exige protocolos claros para evitar duplicidad y riesgos.
Rescatistas describen hallazgos esperanzadores pero cada vez menos frecuentes. Las réplicas continuas complican excavaciones seguras y obligan a retirarse en ocasiones, frustrando a quienes siguen pegados al lugar con plegarias y fotos de familiares.
Testimonio
El Dr. Carrera Viñoles, quien ha atendido a decenas de pacientes desde la madrugada del sismo, explica que los problemas más urgentes en el sistema de salud son la atención de trauma múltiple, la falta de insumos para cirugías y el aumento de cuadros de shock emocional. “Necesitamos apoyo logístico y que se garantice el paso seguro de las brigadas; la medicina puede salvar cuerpos, pero la coordinación salva vidas”, afirma.
Qué está pasando en terreno
- Equipos de búsqueda y rescate, algunos entrenados internacionalmente, trabajan en zonas urbanas colapsadas y en comunidades rurales aisladas.
- Vecinos improvisan centros para recibir donaciones: agua, alimentos no perecederos, mantas y linternas son lo más requerido.
- Las autoridades locales han habilitado albergues, pero la capacidad es limitada y faltan recursos para atención psicológica y cuidados médicos prolongados.
Necesidades prioritarias
| Necesidad | Prioridad | Por qué |
|---|---|---|
| Equipos de búsqueda (sensores, cámaras endoscópicas, perros entrenados) | Alta | Permiten localizar espacios habitables debajo de escombros sin desmantelar estructuras inseguras. |
| Maquinaria pesada y combustible | Alta | Necesaria para remover grandes cantidades de escombros y abrir corredores de rescate. |
| Insumos médicos y sangre | Alta | Para cirugías, tratamiento de quemados y atención a múltiples traumas. |
| Agua potable y saneamiento | Media | Prevención de brotes y mantenimiento de la salud en albergues. |
| Atención psicológica y apoyo social | Media | Fundamental para la recuperación inmediata y la resiliencia comunitaria. |
Responsabilidad y lecciones
Mientras la búsqueda continúa, surgen preguntas inevitables: ¿se cumplían normas de construcción en las áreas más afectadas? ¿cómo mejorar la respuesta rápida en zonas alejadas? Los expertos consultados por este diario insisten en que, además del auxilio inmediato, será imprescindible una investigación independiente sobre fallas estructurales y la inversión en prevención sísmica.
Acciones ciudadanas que ayudan ahora
- Organizarse en comités vecinales para coordinar donaciones y priorizar a personas vulnerables.
- Donar sangre en bancos locales y mantenerse informados por fuentes oficiales sobre puntos de acopio certificados.
- Ofrecer habilidades: equipos de primeros auxilios, logística, traducción o apoyo psicosocial son valiosos.
En medio del dolor, la noticia no es solo la tragedia. Es también la solidaridad que se multiplicó en calles y portales. Mientras las autoridades prometen transparencia y refuerzos, el país entero observa: unos piden milagros, otros trabajan para que la ciencia y la organización los conviertan en posibilidades reales. La pregunta que queda en el aire no es solo cuántos se salvarán, sino qué se hará para que, la próxima vez, el país esté mejor preparado.
Reportaje basado en testimonios de rescatistas y declaraciones del Dr. Fernando Carrera Viñoles, información de hospitales públicos y observación en terreno a tres días del sismo.
