Feminicidio de estudiante española eleva a cuatro los asesinatos vinculados a la UAEM

Una estudiante de nacionalidad española fue encontrada muerta en Morelos, en un caso que las autoridades de la Fiscalía General del Estado y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) investigan como feminicidio. Con este hallazgo, ya suman cuatro mujeres de la comunidad universitaria cuyas muertes han conmocionado al estado.

De acuerdo con reportes oficiales, Kimberly Joselin Ramos, Karol Toledo y Michelle Itzayana Fuentes fueron localizadas sin vida días después de que se les denunciara como desaparecidas en distintas localidades de Morelos. Familiares, compañeras y colectivos estudiantiles han exigido a la Fiscalía acelerar las indagatorias y transparentar avances en los peritajes.

La UAEM emitió un posicionamiento donde condena los hechos y asegura colaborar con las autoridades. Sin embargo, estudiantes y organizaciones civiles reclaman que las medidas de prevención y los protocolos de búsqueda no han sido suficientes, y señalan fallas institucionales en la comunicación y en la protección a quienes denuncian violencia.

Estos casos se inscriben en un patrón más amplio: según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, los feminicidios permanecen en niveles preocupantes en México y las universidades han sido focos de alerta por agresiones y desapariciones de mujeres. La comunidad universitaria de Morelos demanda cambios concretos, como rutas seguras, mejor coordinación entre autoridades y protocolos de alerta temprana efectivos.

La Fiscalía General del Estado informó que mantiene abiertas las investigaciones, realiza peritajes y recopila evidencia para esclarecer cada caso; no obstante, las familias esperan respuestas claras y sanciones efectivas para quienes resulten responsables. Mientras tanto, colectivos estudiantiles han convocado a movilizaciones y mesas de diálogo para presionar por justicia y por políticas públicas que reduzcan la violencia de género en el campus y en la ciudad.

Este ciclo de tragedias cuestiona la capacidad de las instituciones para proteger a las mujeres y obliga a repensar medidas de prevención y atención. La exigencia es simple y contundente: investigación transparente, protección real y políticas públicas que cambien la vida cotidiana de las estudiantes y sus familias.

Con información e imágenes de: Latinus