Félix salgado frena la estampida: «No me mando solo» y pide calma en Morena
El senador lanzó un llamado a la prudencia mientras crecen los destapes express dentro de la alianza opositora; advierte que esperará la decisión de su partido sobre Guerrero y reclama tiempos oficiales.
En una entrevista reciente, Félix Salgado Macedonio pidió poner paños fríos a las candidaturas adelantadas que han desatado expectativa y polémica en varias entidades. «Lo he dicho muchas veces: yo no estoy en eso, estoy aquí como senador de la República y aquí me voy a quedar, yo estoy con Morena, estoy puesto con Morena y lo que disponga Morena», respondió al ser cuestionado sobre su eventual retorno a la contienda por el gobierno de Guerrero.
«Soy un activo político de Morena y no me mando solo. Tampoco le puedo marcar los tiempos. Morena es mi referente y mi máximo. Mi punto de vista es que debo estar sereno y tranquilo. Ya mis 70 años me dicen que debo estar tranquilo, no acelerarme», añadió el legislador, quien subrayó que es necesario esperar los tiempos oficiales y mantener la calma.
Contexto: destapes y presión interna
La advertencia llega en un momento de creciente ruido público: distintos actores políticos han comenzado a destapar aspirantes antes de la negociación formal de candidaturas. La semana pasada el coordinador del Verde, Manuel Velasco, anticipó el nombre de Ruth González para la gubernatura de San Luis Potosí, lo que avivó señalamientos sobre clientelismo y lazos familiares, pues es cónyuge del actual gobernador Ricardo Gallardo. Al mismo tiempo, Saúl Monreal —compañero de bancada y hermano del gobernador de Zacatecas, David Monreal— insiste en su interés por la candidatura local.
| Candidato destapado | Estado | Quién lo destapó |
|---|---|---|
| Ruth González | San Luis Potosí | Manuel Velasco (PVEM) |
| Saúl Monreal | Zacatecas | Autodestape / bancada |
| Félix Salgado Macedonio | Guerrero | Sin destape oficial; él pide esperar a Morena |
Qué está en juego para la ciudadanía
- Unidad del bloque opositor: los destapes prematuros pueden golpear la estrategia de selección de candidatos y fracturar alianzas, lo que termina por afectar la oferta política que llega a la gente.
- Imparcialidad y transparencia: la ciudadanía exige procesos claros; las filtraciones y acuerdos entre cúpulas alimentan la percepción de dedazo.
- Temas locales postergados: seguridad, salud y empleo corren el riesgo de quedar en segundo plano si los liderazgos se concentran en candidaturas y en disputas internas.
Análisis
El llamado de Salgado a la serenidad funciona como cortina de humo y, a la vez, como intento de conservar relevancia política. Por un lado, calma los ánimos y evita protagonismos que podrían convertirlo en blanco de críticas; por otro, deja la puerta abierta a su participación si Morena lo decide. Su referencia al partido como «referente y máximo» busca mostrar disciplina interna, imprescindible para un proyecto que compite en un mapa político fragmentado.
Analistas y observadores políticos consideran que las filtraciones y destapes responden tanto a pugnas locales como a la búsqueda de cuota de poder por parte de coordinadores de bancada y gobernadores. El riesgo para la ciudadanía es claro: cuando la pelea política se concentra en nombres y cargos, los problemas de fondo —como la violencia o la ineficiencia de servicios— pierden prioridad.
Qué esperar
- Morena deberá definir mecanismos de selección (encuestas, acuerdos internos o procesos estatales) para evitar más fricciones públicas.
- Si persisten los destapes, la oposición podría usar esos episodios para apuntalar críticas sobre opacidad y dedazo.
- Los votantes estarán atentos a señales de transparencia: quiénes se inscriben formalmente, cómo se hacen las encuestas y si hay reglas claras que permitan competir en igualdad.
En suma, el mensaje de Félix Salgado es una pausa en un escenario que avanza a toda velocidad. Que él guarde la compostura no garantiza calma en Morena: la verdadera prueba será si el partido logra ordenar el proceso de candidaturas antes de que los nombres se conviertan en conflicto público y en desgaste electoral.
Redacción: seguimiento político

