Noche en vela: familias palestinas se turnan para frenar a colonos y salvar sus hogares

Una vigilia nocturna para proteger tierras y hogares ante la expansión de asentamientos en Cisjordania

Quedarse y resistir. Esa es la estrategia que, desde hace semanas, aplican familias palestinas en varios puntos de Cisjordania: turnos, rondas nocturnas y amarres humanos en frente de casas y tierras agrícolas para impedir que colonos —y, según denuncias, en ocasiones fuerzas de seguridad— aprovechen las horas de trabajo para ocupar parcelas y demoler construcciones.

Turnos sin respiro

El ritmo es agotador: comunidades que solían salir a los olivos, a los comercios o a empleos en ciudades cercanas ahora organizan guardias de noche. “No hay descanso, no hay escuela como antes; esto es para que los niños vean que su casa sigue ahí”, cuenta una vecina que pidió anonimato. Las familias relatan que los turnos se planifican por semanas; se rota quién cuida el hogar y quién sale a comprar, para no dejar propiedades desatendidas.

El mapa de la presión

Organizaciones de derechos humanos y agencias de la ONU han documentado en los últimos años un aumento de incidentes: expansión de asentamientos, incidentes de violencia de colonos, órdenes de demolición y restricciones de acceso. Según informes de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) y la ONG israelí B’Tselem, comunidades en áreas cercanas a asentamientos informan de intentos sistemáticos de erodir su presencia y, en varios casos, de demoliciones que han dejado a familias sin viviendas ni comercios.

Hecho Fuente
Incremento de incidentes entre colonos y comunidades palestinas ONU-OCHA, B’Tselem (informes recientes)
Denuncias de demoliciones y pérdida de bienes Organizaciones humanitarias y testimonios locales
Asentamientos considerados ilegales por la comunidad internacional Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de la ONU y pronunciamientos internacionales

Impacto cotidiano

La vigilancia nocturna tiene costos inmediatos: horas de trabajo perdidas, cierre parcial de comercios, ansiedad y deterioro del rendimiento escolar. Agricultores explican que la cosecha y el acceso a pastos se han complicado; comerciantes hablan de menos clientes por miedo a incidentes. A largo plazo, el cerco lento pero sostenido amenaza la viabilidad económica de pueblos enteros.

Responsabilidades y contradicciones

Mientras las familias piden protección estatal e internacional, las autoridades israelíes argumentan problemas de seguridad y, en ocasiones, definen algunas medidas como acciones administrativas. Diversos informes señalan que la actuación de las fuerzas de seguridad no siempre impidió actos de violencia de colonos, algo que ha sido objeto de críticas por parte de ONG y organismos internacionales.

Voces desde el terreno

  • “Salimos en la madrugada para vigilar los olivos; si nos vamos, vuelven y quitan lo que es nuestro”, dice un agricultor local que participa en las guardias.
  • Una madre relata: “Mi hijo ya tiene miedo a dormir solo, nos turnamos para estar todos”.
  • Representantes de organizaciones humanitarias piden acceso para documentar daños y que se garantice la protección de civiles.

Qué reclaman las comunidades

  • Presencia efectiva de fuerzas que garanticen la seguridad de civiles, sin exponerlos a más riesgos.
  • Investigaciones independientes sobre demolición de viviendas y agresiones.
  • Acceso humanitario a zonas afectadas y compensaciones por pérdidas materiales.
  • Mayor atención internacional para frenar el avance de colonos y proteger derechos básicos.

Cómo seguir la situación

La tensión sigue latente: la estrategia de quedarse, vigilar y rotar turnos demuestra la determinación de quienes prefieren arriesgarse a la confrontación antes que abandonar generaciones de historia y trabajo. Organizaciones internacionales y ONG continúan registrando incidentes y piden medidas que garanticen la vida cotidiana de las familias afectadas. Mientras tanto, las noches en vela se han convertido en la primera línea de defensa de quienes no quieren perder su tierra.

Fuentes: informes y comunicados de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), ONG israelí B’Tselem, testimonios recogidos en el terreno y pronunciamientos internacionales sobre asentamientos en Cisjordania.

Con información e imágenes de: France 24