Europa en riesgo por escasez de misiles patriot

Reservas de interceptores en niveles críticos, según la agencia AP y fuentes de la OTAN

Washington. Funcionarios estadounidenses y de la OTAN advirtieron a la agencia AP que las existencias de interceptores del sistema Patriot se han reducido a niveles extremadamente bajos tras el intenso uso en conflictos del Medio Oriente. El desgaste de esos stocks genera preocupaciones reales sobre la defensa de Europa y complica las solicitudes de Ucrania, que necesita los Patriot para contrarrestar misiles balísticos rusos.

La noticia, adelantada por AP, plantea una disyuntiva inesperada: ¿a quién se prioriza en un momento en que las amenazas convergen? Estados Unidos y aliados han destinado baterías y munición a la región para proteger tropas y socios, pero el coste es una menor capacidad de respuesta frente a contingencias en el flanco oriental de la OTAN.

Este problema no es solo técnico: es político y social. Menos interceptores significa mayor incertidumbre para ciudadanos que viven cerca de fronteras expuestas en Europa del Este, presión añadida sobre gobiernos que ya enfrentan demandas crecientes de gasto en defensa y una tensión moral para quienes apoyan la ayuda a Ucrania sin poner en riesgo la seguridad colectiva aliada.

Expertos en defensa consultados por AP y fuentes de la OTAN señalan que la producción no se recupera de la noche a la mañana. Fabricar interceptores implica cadenas de suministro complejas y controles presupuestarios en varios países. Mientras tanto, la diplomacia se ve obligada a administrar riesgos: redistribuir activos, acelerar compras y presionar a la industria.

Corresponde preguntar a los gobiernos por sus prioridades. La política exterior que apuesta por intervenciones lejanas debe prever su coste en la protección doméstica y en compromisos con aliados. La falta de previsión industrial y la dependencia de existencias limitadas son fallos que deben explicarse y corregirse.

Soluciones prácticas existen: coordinar a la UE y la OTAN para compartir capacidades, desbloquear fondos de emergencia para la producción, diversificar sistemas de defensa y, sobre todo, intensificar la diplomacia para bajar la temperatura en el Medio Oriente y reducir el consumo de interceptores. Son medidas que protegen vidas y evitan que la seguridad europea pague el precio de crisis ajenas.

La agencia AP y funcionarios de la OTAN aportan la alarma; la responsabilidad de responder recae en los gobiernos y en la industria. Los ciudadanos tienen derecho a exigir transparencia sobre los riesgos y las decisiones que ponen en juego su seguridad.

Fuente: AP, declaraciones de funcionarios de la OTAN y testimonios de representantes militares.

Con información e imágenes de: France 24