El costo oculto del cáncer hunde a familias: un golpe de hasta 375 mil pesos al año

«Perdimos la tranquilidad de toda la vida», cuenta Selene. Cuando su madre fue diagnosticada con cáncer cervicouterino en 1988, la vida de su hogar cambió de un día para otro: reducción del gasto en ropa y en ocio, ahorro forzado, y finalmente la muerte que dejó deudas y la necesidad de que Selene abandonara sus estudios para cuidar a su hermano.

La historia de Selene no es una excepción. Según la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer y la red de salud y aseguradora AUNA, las familias con un integrante enfermo gastan, en promedio, alrededor de 375 mil pesos al año si no cuentan con seguro. Con seguro, la cifra promedio estimada por la Encuesta Nacional de Salud y Envejecimiento en México (Enasem) baja a unos 264 mil pesos, pero sigue siendo un golpe que destruye ahorros y frena la movilidad social.

Para dimensionarlo: ese desembolso anual equivale aproximadamente al ingreso de casi el 80% de la población. El cáncer deja de ser solo un problema de salud y se convierte en un vehículo de empobrecimiento.

¿Cuánto puede costar el tratamiento?

Los costos varían enormemente según el tipo de cáncer y la etapa en que se detecte. Datos de AUNA señalan:

Concepto Costo aproximado anual (pesos)
Etapa 0–1 (ej. cáncer de mama) 80,000 – 100,000
Etapas avanzadas Hasta 1,000,000 o más
Promedio anual con seguro (Enasem) ~264,000
Promedio anual sin seguro (Enasem / AUNA) ~375,000
Mastografía (preventiva) Público: gratis; Salud Digna: 250–620; privadas: >2,000
Antígeno prostático (PSA) 130–800

La magnitud del problema

  • En México se diagnostican entre 190,000 y 207,000 casos nuevos de cáncer al año (INEGI).
  • La enfermedad causa más de 90,000 muertes anuales, cerca del 11% del total de defunciones en el país.
  • Entre 2019 y 2021 había apenas 2,200 oncólogos registrados, una capacidad insuficiente frente a la demanda.

Retos que empujan el gasto y la mortalidad

  • Diagnóstico tardío: detectar cáncer a tiempo puede multiplicar la probabilidad de supervivencia. En cáncer de mama, la detección temprana puede llevar a tasas de supervivencia a cinco años superiores al 90%; detectado tarde, la cifra puede caer a 20%.
  • Baja cultura de prevención: solo entre el 20% y el 27% de las mujeres de 40 a 69 años se realizan mastografías de forma regular (UNAM).
  • Costos directos e indirectos: viajes, hospedaje, cuidados no remunerados, pérdida de empleo o reducción de jornadas.
  • Fragmentación del sistema: cobertura desigual entre sector público, privado y aseguradoras.

Qué están haciendo y por qué no basta

AUNA impulsa un seguro oncológico que promete cubrir prevención, chequeos tempranos y tratamientos en su red. Suso Zamora, presidente de AUNA, dijo a MILENIO que la empresa pretende ampliar cobertura a 10% más de la población sin seguro y que han invertido cerca de 700 millones de dólares para adquirir hospitales y especializarlos.

Sin embargo, esa apuesta privada no reemplaza una política pública robusta. El problema no es solo ofrecer seguros: es garantizar acceso equitativo a detección temprana, tratamientos integrales y apoyo económico para familias que enfrentan gastos catastróficos.

Un camino a seguir

  • Fortalecer los programas públicos de detección y educación para que más personas se hagan mastografías y pruebas de PSA a tiempo.
  • Crear fondos de protección financiera para gastos no cubiertos: transporte, cuidado y pérdida de ingresos.
  • Incrementar la formación y distribución de oncólogos y equipos en regiones con mayor necesidad.
  • Alinear iniciativas privadas como la de AUNA con políticas públicas para evitar desigualdades y segmentación del acceso.
  • Promover esquemas de prevención comunitaria: pruebas móviles, campañas en zonas rurales y apoyo psicosocial.

El cáncer tiene un precio que va más allá de la medicina: es un agujero negro en la economía familiar que arrastra sueños, empleos y educación. La historia de Selene muestra que la factura social no se paga solo con medicamentos: se paga con vidas interrumpidas y oportunidades perdidas. México necesita, con urgencia, medidas que actúen sobre prevención, cobertura y protección económica para que una enfermedad no signifique la ruina de una familia.

Fuentes: Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer; AUNA; Encuesta Nacional de Salud y Envejecimiento en México (Enasem); Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); entrevista con Suso Zamora a MILENIO.

Con información e imágenes de: Milenio.com