Cidh emplaza a México a responder petición de ambientalistas por daños al río Nazas

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emplazó al Estado mexicano a dar respuesta a una petición presentada en agosto por organizaciones ambientalistas que denuncian daños severos al río Nazas y la desaparición de lagunas históricas en el norte del país. En la petición se afirma la pérdida de más de 100 hectáreas de bosque de galería y afectaciones a fauna endémica, además de la desaparición de las lagunas Mayrán y Viesca, en Coahuila, y de la laguna de Tlahualilo, en Durango.

El llamado de la CIDH obliga al gobierno federal a entregar información y observaciones sobre los hechos alegados y las medidas adoptadas. Para las comunidades y activistas que elevaron la queja, el pronunciamiento del órgano interamericano representa un avance en la búsqueda de respuestas técnicas, legales y de reparación.

¿Por qué importa lo que pase en el Nazas?

El río Nazas y sus humedales conformaron históricamente un sistema que abastecía a agroecosistemas, sostenía comunidades rurales y mantenía corredores de biodiversidad en una región semiárida. Cuando esos cuerpos de agua desaparecen, no solo se pierde paisaje: se afectan fuentes de ingresos (pesca, riego), se cambia la dinámica de la tierra y el clima local, y se ponen en riesgo derechos básicos como el acceso al agua y un ambiente sano.

Qué denuncia la petición

  • Pérdida de bosque de galería: más de 100 hectáreas afectadas, según las organizaciones que presentaron la queja.
  • Desaparición de lagunas: Mayrán y Viesca (Coahuila) y Tlahualilo (Durango) habrían perdido su continuidad hídrica.
  • Amenaza a especies endémicas: comunidades biológicas que dependen de los humedales habrían quedado vulnerables.
  • Impacto social: comunidades rurales reportan reducción de recursos, afectación a actividades tradicionales y aumento de vulnerabilidad frente a sequías y fenómenos climáticos.

Causas señaladas y contexto

Las demandas vinculadas al Nazas combinan problemas crónicos: extracción intensiva de agua para agricultura, manejo de presas y canales, falta de transparencia en la gestión hídrica y episodios prolongados de sequía ligados al cambio climático. Los especialistas suelen señalar que la interacción de esas causas puede llevar al colapso de humedales que, una vez secos, son difíciles y costosos de recuperar.

Qué puede hacer el Estado y qué pide la sociedad

La CIDH, al emplazar al Estado, busca que éste informe sobre:

  • Estudios técnicos y ambientales existentes sobre las cuencas afectadas.
  • Medidas adoptadas para prevenir, mitigar y reparar daños.
  • Acciones de consulta y participación con las comunidades afectadas.
  • Planes de manejo y transparencia en el uso del recurso hídrico.

Organizaciones y ciudadanos reclaman, de forma recurrente, acciones concretas: monitoreo público del agua, programas de restauración de humedales y bosque de galería, revisión de concesiones y volúmenes de extracción, así como mecanismos de reparación que incluyan la voz de las comunidades locales.

Implicaciones en derechos humanos

Aunque las normas nacionales y regionales difieren, la CIDH ha reconocido que los daños ambientales pueden afectar derechos como el acceso al agua, la salud, la vivienda y la protección de la cultura y el patrimonio. El avance del caso ante la CIDH puede abrir la puerta a recomendaciones vinculantes, medidas cautelares o a un proceso de seguimiento internacional si el Estado no atiende con suficiencia las preocupaciones planteadas.

Qué sigue y cómo pueden participar los ciudadanos

La CIDH ha solicitado la respuesta del Estado; una vez recibida, evaluará los argumentos técnicos y legales antes de decidir pasos adicionales. Para la ciudadanía, seguir el caso implica:

  • Exigir publicación y acceso público a los estudios hidrológicos y ambientales.
  • Participar en foros y mesas técnicas locales.
  • Documentar y reportar afectaciones a organizaciones civiles y autoridades competentes.

Conclusión

El emplazamiento de la CIDH coloca el tema del Nazas en la agenda regional de derechos y ambiente. Más allá de la discusión técnica, está en juego la vida cotidiana de comunidades del norte de México: fuentes de agua, medios de subsistencia y paisajes que sostienen identidad y memoria colectiva. El Estado tiene la oportunidad de presentar datos claros, trazar planes de restauración creíbles y abrir la puerta a la participación comunitaria; de lo contrario, la ruta internacional seguirá siendo un mecanismo para exigir cuentas y reparación.

Elemento Situación reportada
Bosque de galería Pérdida de más de 100 hectáreas (según la petición)
Lagunas Mayrán y Viesca (Coahuila) y Tlahualilo (Durango) desaparecidas según denuncias
Actores involucrados Organizaciones ambientalistas, comunidades locales, autoridades federales (instituciones responsables del agua y ambiente)
Próximo paso Respuesta del Estado ante la CIDH; posible seguimiento internacional
Con información e imágenes de: Proceso.com.mx