Salario mínimo al alza, pero con impacto marginal en el poder adquisitivo
Ciudad de México. El aumento del 13% al salario mínimo que entrará en vigor el 1 de enero de 2026 —para situarlo en 315.04 pesos diarios— es una noticia positiva en términos nominales, pero su efecto real sobre la vida de millones de trabajadores será limitado. Así lo advierten especialistas de la UNAM, organismos civiles y datos administrativos que muestran cuellos de botella estructurales: informalidad, incumplimiento empresarial, inflación y un crecimiento económico insuficiente.
“Es un avance, pero insuficiente para resarcir la pérdida del poder adquisitivo”, dice David Lozano, coordinador del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM. Según el CAM, de los 23 millones 122 mil trabajadores en situación de pobreza laboral solo 8.5 millones se beneficiarán del nuevo mínimo; es decir, alrededor del 38.9% de la población ocupada nacional en pobreza laboral verá un efecto directo.
| 2025 | 2026 (propuesto) | |
|---|---|---|
| Salario mínimo diario (centro) | 278.80 pesos | 315.04 pesos |
| Salario mínimo mensual aproximado | — | 9,852 pesos |
| Zona Libre de la Frontera Norte (diario) | 419.88 pesos | 440.87 pesos |
| Ingreso mínimo recomendado para cubrir canasta básica recomendable (CAR) | 13,420 pesos mensuales (equivalente a ~447 pesos diarios) | |
El aumento forma parte de una política de retabulaciones extraordinarias que comenzó en 2019 y que, acumulada, suma incrementos muy importantes en términos porcentuales. Sin embargo, la recuperación del poder de compra choca con dos realidades contundentes: muchos trabajadores cobran por debajo del mínimo por acuerdos salariales y una parte significativa de las empresas no aplica los aumentos.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) documenta altos niveles de incumplimiento en la retabulación salarial: 74% de las microempresas (1–10 trabajadores) no aplicaron totalmente la nueva tabulación por problemas económicos; 68% en las pequeñas; 41% en las medianas y 18% en las grandes. El resultado es que incluso cuando la política salarial sube el piso legal, en la práctica no todos los trabajadores lo perciben.
Además, la inflación corrige a la baja cualquier ganancia salarial cuando no se controla. Lozano advierte que, aunque nominalmente el aumento permitiría superar la línea de pobreza alimentaria —aproximadamente la compra de dos canastas básicas—, no alcanzaría para cubrir servicios, vivienda, educación, transporte y vestimenta. Para ello, señala, se requeriría un ingreso mínimo de al menos 447 pesos diarios y un control firme de la inflación.
Impacto real y la trampa del salario convenido
Otra limitante es la amplia práctica del salario convenido, que deja fuera de la regulación salarial básica a millones de trabajadores. El CAM calcula que más de 14.6 millones aún laboran bajo esquemas por debajo del mínimo. Axel Eduardo González, coordinador de datos de México Cómo Vamos, señala que, pese a las retabulaciones, solo el 14.3% de la población de menores ingresos se beneficia realmente de esos aumentos.
En el frente de empleo formal, el IMSS reportó una cifra histórica de afiliación cercana a 22.8 millones y 600 mil plazas generadas hasta noviembre, pero advierte la estacionalidad: alrededor de 300 mil empleos suelen cancelarse en diciembre por recortes. Esa volatilidad y la cautela de las empresas para contener costos dificultan que los aumentos salariales se traduzcan en un avance sostenido en el bienestar laboral.
Qué significa para una familia
Imagínese una familia donde el proveedor principal gana el salario mínimo. El alza a 315.04 pesos diarios sube el ingreso mensual nominal, pero si la renta, la educación de los hijos, transporte y servicios suben por la inflación, la familia puede terminar en el mismo lugar o incluso peor. Es la diferencia entre recibir una moneda más pesada y tener más canasta que comprar: sin control de precios ni empleo formal, el bolsillo no mejora.
Riesgos sobre la mesa
- Incumplimiento empresarial: alto porcentaje de micro y pequeñas empresas que no aplican la retabulación.
- Inflación y aranceles: medidas comerciales que encarecen insumos pueden empujar precios y afectar consumo.
- Informalidad y salarios convenidos: millones quedan fuera de la protección del salario mínimo.
- Crecimiento débil: sin más inversión y empleo formal, el aumento no generará sustitución de puestos informales por formales.
Qué se puede hacer: propuestas concretas
- Fortalecer inspección y sanciones: recursos y mecanismos para que la Conasami y la autoridad laboral verifiquen cumplimiento en micro y pequeñas empresas.
- Incentivos a la formalización: programas fiscales temporales y capacitación para que pequeñas empresas formalicen puestos y adopten la retabulación.
- Indexar incrementos a la inflación: reglas automáticas que protejan el poder adquisitivo ante choques de precios.
- Políticas de empleo y productividad: atraer inversión, apoyar cadenas productivas y proyectos regionales que creen plazas formales bien remuneradas.
- Redes de protección social: ampliar apoyos focalizados (transferencias, subsidios a servicios básicos) para hogares más vulnerables mientras se consolida la recuperación salarial real.
Balance y cierre
El aumento al salario mínimo para 2026 es un avance simbólico y tangible; es una señal de política pública que reconoce la necesidad de elevar el ingreso de los trabajadores. No obstante, la experiencia y los datos muestran que la medida por sí sola no basta. Sin cumplimiento efectivo, formalización laboral, control de la inflación y políticas que impulsen el crecimiento, el alza tendrá un impacto marginal en la vida cotidiana de millones.
Como dice David Lozano, “empezar a resarcir realmente la pobreza laboral demanda más que un ajuste porcentual: requiere ingresos reales más elevados y estabilidad macroeconómica.” La pregunta para el próximo año es si las autoridades, empresas y la sociedad están dispuestas a complementar el aumento con decisiones que hagan que ese dinero funcione de verdad en los bolsillos.
Fuentes: Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM, UNAM); Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami); Servicio de Administración Tributaria (SAT); Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); México Cómo Vamos; Acción Ciudadana Frente a la Pobreza. Entrevistas y análisis de especialistas citados en el reporte.
