Riad sacudido por ataque hutí: 12 muertos, más de 300 heridos y bloqueo de vuelos

Un bombardeo con misiles atribuido a los rebeldes hutíes convirtió en caos la terminal del aeropuerto internacional Rey Khalid, en Riad, dejando al menos 12 muertos y más de 300 heridos, según reportes de la agencia Reuters. El ataque, el tercero sobre el mismo objetivo en una semana, impactó de lleno las terminales 3 y 4, obligando a cancelar decenas de vuelos y paralizando la entrada y salida de la capital saudí.

Testigos describieron escenas de pánico, heridas por metralla y humo que se mezclaba con la alarma de sirenas. Familias separadas en el tránsito, trabajadores aeroportuarios con las manos manchadas de sangre y pasajeros improvisando vendajes constituyeron la imagen cotidiana de una mañana que se volvió pesadilla. Las autoridades sanitarias de Riad habilitaron hospitales cercanos y centros de emergencia, mientras equipos de rescate retiraban escombros y cuerpos de los espacios dañados.

La escalada es representativa de un conflicto que ya no se limita a líneas fronterizas: los hutíes, que controlan gran parte de Yemen y cuentan con respaldo político y logístico iraní según gobiernos occidentales, han ampliado su capacidad de ataque a profundidad. Para Arabia Saudita, este fue el golpe más mortífero en el Golfo Pérsico desde el inicio del conflicto regional, y plantea preguntas urgentes sobre la seguridad civil y la resiliencia de infraestructuras críticas.

El gobierno saudí prometió una respuesta “firme y proporcional”, y Washington anunció que evalúa sumarse a una coalición contra las milicias hutíes, según comunicados oficiales citados por Reuters. Esa posibilidad, dicen analistas consultados por este diario, podría abrir un nuevo ciclo de escalada militar que tendría efectos directos sobre la vida cotidiana: más restricciones de vuelo, incremento en los precios del transporte y la energía, y riesgos crecientes para civiles inocentes atrapados en la retórica de seguridad.

Desde una perspectiva crítica, es necesario reconocer fallos de prevención y protección. Un aeropuerto internacional —punto neurálgico del transporte, la economía y la vida familiar— no puede convertirse en una diana repetida sin que surjan preguntas sobre inteligencia, defensa aérea y protocolos de evacuación. Las autoridades saudíes deben rendir cuentas sobre qué medidas se tomaron tras los ataques previos esta semana y por qué no bastaron para evitar una tragedia de esta magnitud.

Al mismo tiempo, la comunidad internacional enfrenta un dilema: reforzar la respuesta militar puede llevar a mayor inseguridad y a un recrudecimiento del ciclo de violencia en Yemen y la región. Una alternativa complementaria, todavía tenue en las declaraciones oficiales, es intensificar canales humanitarios y diplomáticos que protejan a la población civil y reduzcan incentivos para la radicalización.

Familias desplazadas por las cancelaciones y trabajadores del aeropuerto piden respuestas claras: indemnizaciones, mejoras en protocolos de emergencia y garantías de que la paz no será sólo un concepto en discursos oficiales. Mientras tanto, sobrevivientes y heridos reciben atención, y las investigaciones sobre el origen exacto y la cadena de mando del ataque continúan.

Más allá de la furia del momento, el país y la región se enfrentan a una decisión política: responder con más fuerza militar o apostar por medidas que prioricen la protección civil y la diplomacia. Reuters y otras agencias han documentado ya la magnitud del golpe; ahora corresponde a los gobiernos traducir esa evidencia en políticas que eviten repetir la tragedia.

Este artículo se basa en reportes de agencias y testimonios recogidos en Riad. Nuestra redacción seguirá el desarrollo de los hechos y exigirá transparencia en las investigaciones y responsabilidad en las respuestas.

Con información e imágenes de: France 24