Amnistía acusa que sheinbaum dejó fuera la crisis de desapariciones y la violencia contra buscadoras y periodistas

Ciudad de México. Amnistía Internacional prendió las alarmas tras el balance presidencial reciente: según la organización, el informe omitió puntos clave en materia de derechos humanos que afectan la vida cotidiana de miles de familias en el país. Entre los vacíos señalados están las desapariciones, la violencia contra las personas buscadoras, las agresiones a periodistas y la violencia de género.

En un comunicado público, Amnistía Internacional advirtió que el relato oficial se concentró en logros administrativos y programas sociales, pero dejó fuera las crisis más graves que requieren medidas urgentes de prevención, investigación y reparación. La organización reclama que sin enfrentar esos problemas no es posible hablar de seguridad ni de justicia para la población.

Las familias de personas desaparecidas —conocidas como buscadoras y buscadores— llevan años denunciando la falta de coordinación, recursos y sensibilidad institucional. Para ellas, la ausencia de estos temas en el balance presidencial es algo más que un descuido: es la confirmación de que sus demandas no están en la prioridad política. Amnistía, en su análisis, subraya que la omisión profundiza la sensación de abandono y de impunidad que viven quienes buscan a sus seres queridos.

La organización también subrayó el creciente riesgo que enfrentan periodistas y comunicadores. Amnistía Internacional destaca que las agresiones contra la prensa —desde amenazas hasta asesinatos— no solo son ataques a individuos sino al derecho de la población a estar informada. Cuando el Estado no coloca la protección de la libertad de expresión en su centro, los espacios para la denuncia y la rendición de cuentas se achican.

En materia de violencia contra las mujeres, Amnistía recuerda que la problemática no se resuelve con declaraciones: exige políticas integrales, recursos específicos y seguimiento real a los casos. Para muchas mujeres y familias, las medidas anunciadas continúan siendo insuficientes frente a la persistencia de feminicidios, agresiones y formas de violencia estructural.

El reporte de Amnistía Internacional plantea recomendaciones claras: priorizar la búsqueda y localización de personas desaparecidas con recursos y peritajes independientes; garantizar la protección y condiciones de trabajo para periodistas; fortalecer las investigaciones por violencia de género y asegurar mecanismos efectivos de reparación para las víctimas. La organización pide además mayor transparencia en los avances y cifras oficiales que permitan verificar resultados.

La lectura crítica de Amnistía no desconoce avances en áreas sociales o en ciertos programas del gobierno, pero exige que ese progreso no sirva de mascarada para ocultar omisiones que cuestan vidas y tranquilidad. En lenguaje directo, la organización advierte que no hay legitimidad política que resista si el Estado no garantiza justicia y seguridad para los más vulnerables.

Para las organizaciones civiles y comités de familiares, el llamado es a transformar la preocupación en política pública efectiva: más unidades de búsqueda con personal capacitado, acceso pleno a la verdad para las víctimas, protección real para periodistas y procedimientos judiciales que no queden en el papel. Como metáfora, varias integrantes de colectivos resumen: un informe que tapa las grietas no evita que la casa se siga fragmentando.

Amnistía Internacional concluye que la rendición de cuentas debe ser integral y urgente. La sociedad civil, dicen sus recomendaciones, requiere no solo palabras sino acciones verificables que reduzcan la violencia, detengan la impunidad y restablezcan la confianza en las instituciones públicas.

Con información e imágenes de: Latinus