Tragedia en Urda: 69 fallecidos y 70 denuncias por desaparecidos, recuento podría aumentar

El número oficial de víctimas por el accidente ferroviario en Urda se mantiene en 69, aunque el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, advirtió este viernes que esa cifra podría elevarse a medida que avanzan las tareas de rescate e identificación. Según el último balance sanitario ofrecido por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), 39 personas siguen hospitalizadas y otras 71 han recibido el alta.

Las autoridades han recibido 70 denuncias por personas desaparecidas, un dato que alimenta el temor de familias y vecinos. Equipos de emergencia y forenses trabajan entre los vagones siniestrados para recuperar cuerpos y tratar de identificar a las víctimas, una tarea que se complica por el estado de los convoyes y por la necesidad de proceder con cautela para preservar pruebas.

La imagen que dejan los primeros días tras el choque es la de una comunidad golpeada: estaciones de atención a familiares colmadas, ambulancias que salen y entran, y la incertidumbre como segunda víctima. Fuentes del Gobierno regional, citadas por Emiliano García-Page, reconocen la magnitud del desafío tanto en materia sanitaria como en gestión humana.

Más allá de los números, surgen preguntas políticas y técnicas. ¿Se cumplieron los protocolos de seguridad y mantenimiento de la vía y del material rodante? ¿Llegaron con la rapidez suficiente los equipos de emergencia a un escenario complejo? Estas interrogantes no deben quedar solo en el aire: exigen respuestas claras de las administraciones responsables y, de ser necesario, investigaciones independientes que determinen responsabilidades.

Organizaciones sociales y partidos de la oposición ya reclaman transparencia en el proceso de identificación y en la información que se proporciona a las familias. La comunicación institucional, critican, debe ser ágil y veraz para evitar rumores y desinformación que agraven el dolor de los allegados.

En lo inmediato, las prioridades anunciadas por las autoridades son la recuperación de restos, la identificación forense y la atención a los supervivientes y a los familiares. El SESCAM y los servicios de emergencias han reforzado dispositivos de apoyo psicológico y asistencia social, según las mismas fuentes, aunque familiares consultados por este periódico piden recursos adicionales y un punto único de coordinación donde recibir información verificada.

Urda queda, por ahora, en el centro de una emergencia humana y política. La tragedia plantea la necesidad de mejorar la prevención y la respuesta: no bastan las condolencias, hacen falta medidas que garanticen que casos como este se investiguen a fondo y que se tomen las lecciones necesarias para proteger a la ciudadanía.

Las cifras oficiales y las declaraciones citadas en esta crónica proceden del presidente Emiliano García-Page y del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), fuentes que siguen actualizando el balance cada hora.

Con información e imágenes de: France 24