Cuando la inventiva se convierte en salvavidas: coches a carbón y baños de lluvia ruedan por Cuba

Son las dos de la tarde en Aguacate. Un puñado de vecinos se mece en sillas en la vereda; otros compran un refresco en la tiendita. Es un día cualquiera hasta que aparece Juan Carlos Pino, al volante de su famoso coche a carbón. Lo aparca, pita, saluda y en minutos se forma una pequeña muchedumbre: “¿Cómo hiciste funcionar esto?”, pregunta una mujer. “Ño, ¡es de película!”, celebra un amigo.

La escena resume lo que se repite en barrios y pueblos de la isla: la escasez obligó a la imaginación. Donde faltan combustibles y agua constante, surgen soluciones caseras que combinan ingenio, riesgo y solidaridad. Desde kits caseros que convierten motores para quemar carbón vegetal (la vieja técnica del gasógeno) hasta sistemas de recolección de agua de lluvia instalados en azoteas para alimentar inodoros y duchas, la población adapta su vida cotidiana para no detenerse.

Qué está pasando y por qué

  • La reducción de suministros de combustibles importados en los últimos años y las interrupciones en la red de distribución han empujado a muchos a buscar alternativas al combustible fósil.
  • La red hidráulica de varias provincias funciona de forma intermitente; en muchas localidades el agua llega por horas o días, lo que obliga a almacenar en tanques y cisternas domésticas.
  • La tradición de reparación y la cultura del “resolver” hacen más fácil la adopción de soluciones como el gasógeno y las captaciones pluviales; talleres locales fabrican o adaptan los equipos con materiales disponibles.

Qué es cada solución y sus efectos

  • Coches a carbón (gasógeno): un equipo quema carbón vegetal para producir un gas combustible que alimenta el motor de combustión. Ventajas: reduce dependencia de la gasolina y puede alargar la movilidad en contextos de racionamiento. Riesgos: emisiones de partículas y monóxido de carbono si el sistema no está bien sellado; pérdida de potencia y aumento de mantenimiento; posible ilegalidad o problemas con las garantías del vehículo.
  • Baños con agua de lluvia: captación en canaletas, filtrado casero (arena, grava, carbón activado) y almacenamiento en tanques para descarga de inodoros, lavado de ropa o limpieza. Ventajas: alivia la demanda sobre la red pública y permite higiene básica durante cortes. Riesgos: contaminación bacteriana si el agua no se trata para usos que impliquen contacto humano directo; necesita mantenimiento regular y protección contra vectores.

Lo que dicen los protagonistas

Juan Carlos presume su coche a carbón con orgullo, pero admite que al principio “todo era prueba y error”: filtros que cambiaron, ajustes al carburador, noches sin dormir. Vecinos que usan agua de lluvia cuentan que la vida cambió: “antes llenábamos botellas y velábamos por horas; ahora podemos bañar a los niños y lavar la ropa”, dice una vecina de la zona. Al mismo tiempo, higienistas comunitarios y especialistas independientes advierten: “sin educación sanitaria y sin medidas básicas de filtrado, estas soluciones pueden crear problemas de salud” (afirmación sustentada en recomendaciones técnicas sobre potabilización doméstica).

Balance: alivio inmediato, riesgos a mediano plazo

Solución Beneficio inmediato Riesgo / desafío
Coche a carbón (gasógeno) Movilidad continúa sin gasolina; empleo de recursos locales Emisiones contaminantes; seguridad del motor; regulación y legalidad
Baños con agua de lluvia Menos dependencia de suministro público; higiene básica sostenida Contaminación microbiológica si no se trata; mantenimiento y control

Lo que faltan: respuestas públicas y acompañamiento técnico

La improvisación muestra la resiliencia ciudadana, pero no sustituye a políticas públicas. Expertos consultados por este medio insisten en tres prioridades: capacitación técnica para que las instalaciones sean seguras, acceso a filtros y materiales de calidad, y marcos normativos claros que regularicen prácticas sin criminalizar a quienes buscan sobrevivir. Instituciones locales y organizaciones comunitarias pueden jugar un papel clave ofreciendo cursos, manuales y puntos de inspección.

Conclusión y llamado

En Aguacate y en muchas partes de Cuba, la magia —la inventiva— aparece como respuesta al vacío de la entrega estatal: coches a carbón que llaman la atención en la plaza, tanques en azoteas que devuelven agua donde no llega. Son soluciones que ayudan hoy, pero que exigen vigilancia, apoyo técnico y políticas que transformen parches ingeniosos en alternativas seguras y sostenibles. La creatividad salvó el día; ahora toca que las instituciones y la sociedad la conviertan en derecho y no en riesgo.

Con información e imágenes de: elpais.com