Ataque estadounidense en el Pacífico deja dos muertos y reaviva tensión con Colombia

Un bombazo en alta mar vuelve a poner el foco en la guerra antidroga y en el control de rutas marítimas: Washington dice que dio en el blanco; quedan preguntas sobre soberanía, pruebas y víctimas.

Estados Unidos realizó el jueves 5 de febrero un ataque contra un buque en aguas internacionales del Pacífico, cerca de la costa colombiana. El Comando Sur confirmó la acción y dijo que dos tripulantes murieron; a ambos los calificó como «narcoterroristas». La operación formó parte de la llamada Operación Lanza del Sur, una campaña estadounidense contra el tráfico marítimo de drogas que ha registrado, según datos oficiales difundidos por Washington, al menos 119 muertes desde agosto de 2025.

Lo que se sabe hasta ahora

  • Responsable del ataque: el Comando Sur de las fuerzas armadas de Estados Unidos, que atribuye la orden al general Francis L. Donovan y menciona a la Joint Task Force Southern Spear como ejecutora.
  • Objetivo: un buque que, según inteligencia estadounidense, estaba operado por organizaciones designadas como terroristas y que transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico.
  • Resultado: dos personas muertas. Washington las describió como «narcoterroristas».
  • Marco operativo: la acción ocurre en el contexto de la Operación Lanza del Sur, que intensificó la presencia de navíos y aeronaves militares en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico.
  • Contexto político: el ataque llega días después de la visita oficial del presidente colombiano Gustavo Petro a Washington y su reunión con el presidente Donald Trump, un encuentro marcado por diferencias entre ambos gobiernos.

Una ofensiva que acumula cifras

La administración estadounidense sostiene que la campaña busca reducir el flujo de cocaína hacia mercados internacionales. Pero las cifras son duras: desde agosto de 2025, al menos 119 personas han muerto en ataques contra embarcaciones sospechosas de transportar droga. Ese recuento plantea dudas sobre la precisión de la inteligencia, el riesgo de víctimas colaterales y la proporcionalidad de la fuerza en mar abierto.

Mar de dudas: legalidad y rendición de cuentas

El uso de fuerza letal en aguas internacionales abre preguntas prácticas y jurídicas. ¿Cómo se verifica la identidad y la carga de un barco antes de abrir fuego? ¿Qué mecanismos de supervisión existen para auditar estas operaciones? Expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos han advertido en otras ocasiones sobre el peligro de ejecuciones extrajudiciales y la falta de transparencia en estas misiones. Hasta el momento, el gobierno colombiano no ha emitido un pronunciamiento público detallado sobre el incidente.

Precio político y social

Más allá de la contabilidad de muertos, estos ataques tienen impacto directo en comunidades costeras: pescadores que ven aumentar la militarización de rutas tradicionales, familias que podrían perder a parientes cuya relación con el narcotráfico no está probada, y gobiernos locales que se ven empujados a explicar circunstancias que les quedan fuera de control. Además, la continuidad de estas operaciones puede tensar la relación bilateral con Colombia en un momento sensible tras la reciente visita del presidente Petro a Washington.

¿Qué debe ocurrir ahora?

  • Transparencia inmediata: que Estados Unidos publique la evidencia que sustentó el ataque y permita una evaluación independiente.
  • Investigación conjunta: solicitar a Colombia y organismos internacionales una investigación imparcial sobre la acción y sus consecuencias.
  • Protección de civiles: revisar protocolos para minimizar riesgos a tripulaciones que podrían no estar vinculadas al crimen organizado.
  • Diálogo regional: impulsar un foro con países del Caribe y Pacífico para coordinar acciones contra el narcotráfico bajo estándares legales y derechos humanos.

Breve cronología

Fecha Hecho
5 de febrero de 2026 Ataque estadounidense a un buque en el Pacífico; dos muertos, según Comando Sur.
3 de enero de 2026 Incremento de operaciones militares en la región; la administración estadounidense refiere intervenciones previas que alteraron la dinámica regional.
Desde agosto de 2025 Operación Lanza del Sur reporta al menos 119 muertes en ataques a embarcaciones sospechosas.

Esta historia sigue en desarrollo. Lo central para la ciudadanía es exigir transparencia, comprobar la información más allá de los comunicados oficiales y reclamar que cualquier medida de seguridad respete la ley y la vida. Cuando la guerra contra las drogas se libra con misiles y torpedos, las poblaciones costeras terminan pagando la factura; hace falta que la región reciba respuestas claras y garantías de justicia.

Con información e imágenes de: Milenio.com